El mercado global atraviesa una jornada marcada por la incertidumbre política y financiera. El plazo fijado por el presidente estadounidense Donald Trump para que Irán reabra el tránsito en el estrecho de Ormuz vence este martes a las 21.00 horas de la Argentina, y mantiene en vilo a los inversores. Con Teherán firme en su rechazo a una tregua temporal, el petróleo volvió a superar los US$110 por barril y crecen los temores de un nuevo shock inflacionario.
El crudo en el centro de la escena
Según Reuters, el Brent subía este martes 1% hasta US$111,69 por barril, acumulando un incremento superior al 50% desde el inicio de la guerra. La falta de avances diplomáticos y el cierre efectivo de Ormuz —por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas— transformaron el conflicto militar en un shock energético global. El impacto se extiende más allá del precio spot: afecta costos logísticos, combustibles y expectativas inflacionarias en las principales economías.
Un mercado en modo “risk-off”
La reacción dominante ha sido la cautela. Acciones globales vacilantes, dólar firme y futuros estadounidenses bajo presión reflejan un típico episodio de risk-off, en el que los inversores reducen exposición a activos riesgosos y buscan refugio en instrumentos defensivos. “Estamos otra vez frente a un reloj en cuenta regresiva impuesto por Trump y no hay forma de predecir con confianza qué va a pasar”, resumió Kyle Rodda, analista de Capital.com.
Irán endurece su postura
Del lado iraní, no hubo señales de concesión. Teherán rechazó la propuesta de cese del fuego temporal transmitida por intermediarios y fijó condiciones más duras: fin inmediato de los ataques de Estados Unidos e Israel, garantías de no repetición y compensaciones por daños. Además, exigió preservar el control sobre el estrecho de Ormuz y cobrar tarifas a los buques que lo atraviesen. La negativa a aceptar una salida transitoria implica que el shock de oferta podría prolongarse más de lo esperado.
Advertencia desde Qatar
A la tensión se sumó una advertencia de Qatar. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed al-Ansari, sostuvo que Medio Oriente está “muy cerca” de un punto de no retorno en la escalada. El mensaje refuerza la percepción de que el conflicto podría derivar en una dinámica regional más amplia, con impactos sobre seguridad alimentaria, agua, ambiente e infraestructura energética.
Riesgo de estanflación
Reuters advirtió que la guerra ya disparó temores de estanflación —inflación alta con crecimiento débil—, alterando las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos. Los operadores dejaron de descontar recortes de tasas de la Reserva Federal este año. El sector servicios se desaceleró en marzo y los precios de insumos registraron el mayor aumento en más de 13 años, evidenciando que el shock energético ya se traduce en presión inflacionaria concreta.
El significado del día
La jornada de hoy funciona como un examen para los mercados globales. Si el plazo vence sin acuerdo y Washington endurece la ofensiva, el petróleo podría sumar una nueva prima geopolítica y consolidar el giro defensivo de los inversores. Si, en cambio, Trump modera su amenaza, podría abrirse una ventana de alivio transitorio. Para la Argentina, el impacto es doble: un petróleo más caro mejora el valor de las exportaciones energéticas y el atractivo de Vaca Muerta, pero también presiona sobre combustibles, costos logísticos e inflación doméstica.
