A pocas horas del vencimiento del ultimátum impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump, Irán intensificó sus ataques en el Golfo Pérsico, lo que ensombrece las perspectivas de alcanzar un acuerdo de alto el fuego. La escalada militar complica las negociaciones y refuerza el riesgo de que el conflicto derive en una crisis energética y económica global.

El ultimátum de Trump y la amenaza a la infraestructura

Desde la Casa Blanca, Trump reiteró que la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz debe ser parte de cualquier acuerdo. Advirtió que, si no hay pacto antes de las 20 horas del martes (hora del Este de EE.UU.), ordenará la destrucción de infraestructura iraní, incluidas plantas eléctricas y puentes. Naciones Unidas alertó que ataques indiscriminados contra objetivos civiles podrían constituir crímenes de guerra, pero el mandatario afirmó que no le preocupa “en absoluto” esa posibilidad.

El ultimátum marca un punto crítico en una guerra que ya dejó más de 5.200 muertos, la mayoría en Irán y Líbano, y que ha golpeado instalaciones energéticas en toda la región. Trump comenzó a fijar plazos el 21 de marzo para obligar a Irán a reabrir Ormuz, pero aseguró que es “muy poco probable” que vuelva a extenderlos.

Escalada militar en la región

Irán lanzó siete misiles balísticos y varios drones contra Arabia Saudita durante la noche, lo que obligó al cierre temporal del puente que conecta Baréin con el reino. Las Fuerzas de Defensa de Israel reportaron dos andanadas de misiles desde Irán con daños en Tel Aviv y ciudades cercanas. Israel, además, aprobó nuevas misiones contra objetivos iraníes para las próximas semanas y mantiene operaciones paralelas contra Hezbolá en Líbano.

La República Islámica advirtió que responderá a cualquier ataque estadounidense intensificando sus ofensivas contra infraestructura energética en el Golfo, lo que podría agravar la escasez global de combustible.

Impacto en los mercados

El petróleo subió por tercer día consecutivo: el Brent avanzó 1,5% y se negoció por encima de US$111 por barril en Londres. El dólar se fortaleció 0,1%, consolidándose como refugio durante la guerra. Analistas advierten que los mercados aún no reflejan plenamente el peor escenario. “Estoy bastante seguro de que los mercados no están incorporando completamente el peor escenario”, señaló el canciller de Singapur, Vivian Balakrishnan.

En Estados Unidos, el conflicto se vuelve cada vez más impopular, con precios de la gasolina por encima de US$4 por galón. Trump reconoció que busca un acuerdo que garantice libre tránsito de petróleo, pero también deslizó que le gustaría “quedarse con el petróleo de Irán” para beneficio estadounidense.

Condiciones de Irán y horizonte incierto

Irán exige un fin permanente de la guerra, esfuerzos de reconstrucción, levantamiento de sanciones y protocolos para garantizar el paso seguro por Ormuz. La ofensiva iraní contra Estados Unidos e Israel, según su mando militar, no se verá afectada por las amenazas de Trump. Actualmente, el tráfico por Ormuz —por donde circula una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado— está prácticamente paralizado, con excepción de algunos buques iraníes.

El desenlace del ultimátum marcará un punto de inflexión: un acuerdo podría abrir una ventana de alivio transitorio para los mercados, mientras que una escalada militar ampliaría el riesgo de un shock energético global y profundizaría la crisis política en Medio Oriente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *