Tras los disturbios ocurridos frente al Congreso durante el debate de la reforma laboral, el Gobierno denunció penalmente a 17 manifestantes por “terrorismo”. Entre ellos se encuentra Patricio Castellán, quien dio su versión en una entrevista con El Destape.
La defensa de Castellán
El acusado negó haber participado en hechos violentos:
- “No tiré ninguna bomba molotov, ni siquiera tengo idea de cómo se arma una”, afirmó.
- Explicó que se resguardó con una mesa de madera de vendedores ambulantes “por miedo a recibir un impacto de bala de goma”, como le ocurrió a otro manifestante, Pablo Grillo.
- Relató que fue alcanzado por un disparo en el codo y atendido en una posta de salud durante el momento en que se registraron las bombas incendiarias.
Castellán aseguró que su intención era filmar la represión y dejar registro para difundir en redes sociales. “Fui con la cara descubierta, no tenía casco ni barbijo. No tengo nada que esconder”, subrayó.
Perfil personal y situación legal
- Se definió como monotributista, con un emprendimiento de grabado láser en madera y cuero.
- Negó tener vínculos sindicales o partidarios: “Voy solo a las marchas, de manera inorgánica”.
- Aclaró que no es mecánico ni arregla autos o motos, como difundieron algunos medios.
- Confirmó que se está asesorando con abogados del CELS y que planea avanzar judicialmente: “Me acusan sin pruebas, esto es muy grave para mí y mi familia”.
La versión oficial
El Ministerio de Seguridad, encabezado por Alejandra Monteoliva, identificó a 17 personas como responsables de los disturbios, entre ellas Castellán. Según la cartera, algunos fueron detectados en “trincheras” donde se preparaban bombas molotov, otros arrojando piedras, y varios captados por cámaras durante los enfrentamientos.
El caso refleja la tensión entre la narrativa oficial, que busca instalar la figura de “terrorismo” en las protestas, y las defensas individuales de los acusados, que denuncian persecución y criminalización de la protesta social.
