El presidente Javier Milei firmó el Decreto 931/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial, que habilita un incremento salarial para ministros, secretarios, subsecretarios y autoridades superiores del Poder Ejecutivo Nacional. La medida, que excluye al propio mandatario y a la vicepresidenta Victoria Villarruel —cuyos sueldos permanecen congelados desde diciembre de 2023—, generó un inmediato repudio sindical y abrió un nuevo frente de conflicto en la administración pública.

Un aumento del 89,8% para la cúpula del Ejecutivo

Según la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el incremento se basa en los porcentajes acumulados de la paritaria central (CCT 214) correspondiente al período de enero de 2024 a julio de 2025, alcanzando un 89,8%. El decreto establece que la suba no tendrá carácter retroactivo y quedará supeditada a la continuidad del superávit fiscal: en caso de déficit, las retribuciones quedarán automáticamente congeladas.

La decisión se produce en un contexto de fuerte tensión social y económica, con los empleados estatales cerrando el año con salarios 14 puntos por debajo de la inflación acumulada. Mientras la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) aceptó la última oferta oficial, consistente en un 2% de aumento para diciembre más un bono único de $50.000, ATE la rechazó y anticipó un “inicio de año altamente conflictivo”.

Reacción sindical: “Un salariazo obsceno”

El anuncio desató la furia del gremio liderado por Rodolfo Aguiar. El secretario general de ATE calificó la medida como “obscena” y denunció que se trata de un “salariazo de la patronal en el sector público”.

“Para los funcionarios las paritarias no tienen techo. Estamos frente a un salariazo de la patronal en el sector público. Finalmente no vinieron a destruir el Estado, vinieron a servirse de él”, expresó Aguiar en declaraciones públicas.

El dirigente sindical profundizó su crítica al señalar: “Es inaceptable que tengan la impunidad de aumentarse sus sueldos millonarios cuando los trabajadores no llegan a fin de mes y todos los jubilados están pasando hambre. Este Gobierno nos ha mentido sistemáticamente. Llegaron diciendo que iban a terminar con los privilegios de la política, pero esto que están haciendo ya es un doctorado en casta”.

Un cierre de año marcado por el malestar

El repudio de ATE se da en un escenario de creciente malestar en el sector público. La organización denuncia que los salarios estatales nacionales quedaron 14 puntos por debajo de la inflación en 2025, lo que agrava la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Aguiar había cuestionado duramente la última oferta oficial al afirmar: “Los estatales nunca nos hubiéramos imaginado un peor fin de año. El regalo para estas fiestas de parte del Gobierno, finalmente fue una paritaria miserable y un bono que no alcanza ni siquiera para la sidra y el pan dulce”.

Próximos pasos y clima de conflictividad

Desde ATE adelantaron que la medida será discutida en el próximo plenario nacional del gremio, donde se evaluarán acciones de protesta. La organización considera que el aumento para los altos cargos profundiza la desigualdad y alimenta el malestar generalizado en el Estado.

Analistas políticos señalan que el decreto podría convertirse en un nuevo foco de tensión para la gestión de Milei, que enfrenta crecientes cuestionamientos por la disparidad entre los beneficios otorgados a la cúpula gubernamental y las restricciones salariales impuestas a los trabajadores de base.

La controversia abre un interrogante sobre el rumbo de la política salarial del Ejecutivo y anticipa un 2026 atravesado por conflictos gremiales y reclamos de recomposición en el sector público.

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