La madrugada del 2 de enero quedará registrada como uno de los episodios más audaces en la historia reciente de las operaciones militares estadounidenses. Bajo el nombre de Operación Resolución Absoluta, el Ejército de Estados Unidos ejecutó una compleja maniobra que derivó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de la primera dama, Cilia Flores, en pleno corazón de Caracas.
El anuncio fue realizado por el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, quien calificó la misión como “la culminación de meses de planificación y ensayos”. Según explicó, la operación implicó el despliegue de más de 150 aeronaves en distintos puntos del hemisferio occidental, incluyendo cazas F-35, F-22 y F-18, aviones de alerta temprana E-2 y bombarderos estratégicos B-1.
Una operación de precisión quirúrgica
Durante una conferencia de prensa en Florida, Caine subrayó que se trató de una acción “discreta y precisa”, ejecutada en condiciones de máxima confidencialidad. El objetivo central fue introducir una fuerza de interdicción en el centro de Caracas, manteniendo el factor sorpresa y neutralizando cualquier intento de respuesta coordinada por parte de las fuerzas venezolanas.
El alto mando detalló que, mientras las unidades terrestres avanzaban hacia el complejo donde se encontraba Maduro, el Componente Aéreo Conjunto estadounidense desmanteló los sistemas de defensa aérea del país, asegurando el ingreso seguro de los helicópteros a la zona objetivo. A las 02.01, hora local, la fuerza terrestre aisló el área y procedió a la aprehensión del mandatario venezolano.
Incidentes durante la misión
El general Caine confirmó que un helicóptero estadounidense fue alcanzado por fuego enemigo, lo que dejó dos militares heridos. Sin embargo, aclaró que no se registraron víctimas fatales y que la aeronave logró regresar a su base sin mayores complicaciones.
Asimismo, señaló que tras la captura de Maduro, el despliegue militar estadounidense en el Caribe —enmarcado en la campaña contra el narcotráfico— permanecerá en “alto estado de alerta”.

Trump: “Maduro estaba en una fortaleza”
El presidente Donald Trump, acompañado por el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el general Caine, ofreció declaraciones en Mar-a-Lago. En diálogo con la cadena Fox News, el mandatario reveló que la operación había sido pospuesta días atrás debido a las condiciones climáticas.
“El clima tenía que ser perfecto. Maduro estaba muy custodiado, en una casa que era una verdadera fortaleza, con puertas de acero y espacios reforzados. Intentó escapar, pero fue interceptado de inmediato”, aseguró Trump.
El presidente destacó que el operativo no registró bajas estadounidenses y elogió el profesionalismo de las fuerzas armadas. “Nunca había visto algo así. Pude observar cada aspecto en tiempo real y fue impresionante ver la calidad del liderazgo y la disciplina de nuestras tropas”, afirmó.

Un despliegue sin precedentes
La magnitud de la operación ha sido descrita por analistas militares como una de las más complejas de las últimas décadas. La coordinación de más de 150 aeronaves, el uso de tecnología de punta y la sincronización de fuerzas aéreas y terrestres reflejan el nivel de preparación y recursos invertidos en la misión.
Fuentes del Pentágono señalaron que la captura de Maduro representa un punto de inflexión en la política estadounidense hacia Venezuela, enmarcada en un contexto de tensiones regionales y acusaciones de vínculos del régimen con el narcotráfico.
