El riesgo país argentino volvió a marcar un hito este lunes 11 de mayo al romper el piso de los 500 puntos básicos, un nivel que no alcanzaba desde el 2 de febrero, cuando había tocado los 496 puntos. El indicador elaborado por J.P. Morgan se ubicó en 498 unidades en el arranque de la rueda, impulsado por una nueva suba de los bonos soberanos en dólares y por la mejora en la percepción internacional sobre la deuda argentina.
La caída del EMBI coincide con un avance de casi 1% en los títulos globales, encabezados por el Global 2038, seguido por el Global 2046 (+0,8%) y el Bonar 2041 (+0,6%). La tendencia confirma el envión que comenzó la semana pasada tras la mejora de la calificación crediticia otorgada por Fitch Ratings, y la expectativa de que Moody’s también revise su nota antes de julio.
Bonos, acciones y ADRs: un mercado que opera con señales mixtas
En la plaza local, el S&P Merval avanza 0,7%, mientras que los ADRs argentinos en Wall Street muestran una marcada disparidad:
- En alza:
- Bioceres: +5,2%
- Telecom: +2,2%
- En baja:
- Lithium Argentina: –1,6%
- Satellogic: –0,9%
- Cresud: –0,9%
Mercado Libre, que se desplomó la semana pasada tras presentar un balance por debajo de las expectativas, apenas rebota 0,2%, acumulando una caída del 9,8% en las últimas cinco ruedas.
El impacto del upgrade de Fitch Ratings
La mejora de la nota soberana de Argentina por parte de Fitch Ratings, que elevó la calificación de CCC+ a B- con perspectiva estable, fue uno de los factores determinantes en la baja del riesgo país. La agencia destacó:
- La mejora estructural en las cuentas fiscales y externas.
- Avances en el programa de reformas económicas.
- Un escenario más favorable para la acumulación de reservas.
- La recuperación del precio de los bonos tras la volatilidad preelectoral.
El riesgo país llegó a ubicarse en niveles mínimos en más de siete años antes de la reciente tensión global generada por la guerra en Irán, que reacomodó el apetito por riesgo en los mercados emergentes.
Las claves que mira el mercado: cepo, reservas y programa financiero
Aunque el upgrade fue leído como un respaldo al programa económico del Gobierno, Fitch advirtió que la posición de liquidez internacional sigue siendo frágil y que Argentina continúa expuesta a episodios de desconfianza.
Los inversores siguen de cerca tres variables críticas:
1. La salida del cepo cambiario
El mercado espera definiciones sobre el cronograma y las condiciones para avanzar hacia un esquema cambiario más flexible.
2. La acumulación de reservas
El Banco Central necesita reforzar su posición para sostener la estabilidad financiera y respaldar la transición cambiaria.
3. El programa financiero hasta 2027
Los vencimientos de deuda en dólares y pesos requieren una estrategia clara para evitar tensiones en el mercado.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, reiteró que no está previsto un regreso al mercado internacional de crédito en el corto plazo, pese a la mejora en la percepción de riesgo.
Un alivio para el Gobierno, pero con desafíos por delante
La baja del riesgo país representa un avance simbólico y financiero para la administración de Javier Milei, que busca consolidar la normalización macroeconómica y recuperar la confianza de los mercados. Sin embargo, los analistas coinciden en que la sostenibilidad de esta tendencia dependerá de la capacidad del Gobierno para:
- Mantener el superávit fiscal.
- Avanzar en la reforma monetaria.
- Fortalecer la posición externa.
- Evitar shocks políticos o sociales que afecten la credibilidad del programa.
