El director de la Clínica Belgrano de Quilmes, el médico Ezequiel López, publicó una carta abierta de fuerte tono emocional en la que advierte sobre la crítica situación económica que atraviesa la institución y denuncia el “vaciamiento financiero, anímico y emocional” que afecta a los prestadores de salud. En un mensaje que generó impacto inmediato en el sector, López afirmó: “No quiero ser Favaloro”, en referencia al cardiocirujano René Favaloro, quien en el año 2000 se quitó la vida en medio de graves dificultades económicas de su fundación.

La carta, extensa y directa, expone el deterioro del sistema sanitario y el agotamiento de quienes lo sostienen. López asegura que la crisis actual reproduce, de manera silenciosa, las condiciones que llevaron al trágico final del médico más reconocido del país.

“Estoy agotado de combatir contra el sistema”

En su mensaje, López sostiene que la situación llegó a un punto límite:

“Hay hechos de nuestra historia que deberían funcionar como un límite infranqueable, desde lo institucional y lo humano. Sin embargo, a casi 26 años de aquel tiro al corazón que nos enlutó para siempre, la historia parece empecinada en repetirse”.

El director describe un escenario de falta de pago, plazos de cobro cada vez más largos, ahogo financiero y valores de prestaciones desactualizados, factores que —según afirma— empujan a los prestadores hacia el borde del colapso.

“Realizo este pedido de ayuda con la urgencia de quien ve cómo la falta de pago, el ahogo financiero y la falta de actualización de los valores nos acercan al abismo”.

El mensaje más duro: “No quiero ser Favaloro”

López advierte que muchos profesionales sienten que seguir el camino ético y humanitario de Favaloro los expone a una paradoja cruel:

“Es inadmisible que seguir sus pasos en el cuidado de los más vulnerables nos condene a compartir también su final”.

Y agrega:

“Quiero honrar su vida, no verme obligado a repetir su tragedia. No se puede financiar la salud a costa del vaciamiento económico, financiero, anímico y emocional de quienes brindamos el servicio. Quitarse la vida para que una institución sobreviva no puede ser el camino”.

El médico también alerta sobre el impacto social que tendría el cierre de la clínica:

“La miope burocracia es incapaz de ver cómo sus torpes decisiones pueden tirar por la borda el empleo de 200 personas y los 65 años de sacrificio que llevaron a construir esta institución”.

Una crisis que atraviesa a clínicas y sanatorios de todo el país

El reclamo de López se suma a una serie de advertencias que vienen realizando instituciones privadas, obras sociales y federaciones médicas. Entre los problemas más frecuentes se encuentran:

  • retrasos en los pagos de obras sociales y prepagas,
  • costos dolarizados de insumos,
  • aumento de gastos edilicios y de mantenimiento,
  • honorarios médicos por debajo de niveles sostenibles,
  • falta de actualización de aranceles,
  • y un incremento de la demanda en un sistema que ya opera al límite.

La carta del director de la Clínica Belgrano expone, en primera persona, el impacto humano de esa crisis: profesionales exhaustos, instituciones endeudadas y un sistema que, según advierten, podría enfrentar cierres si no se corrigen los desequilibrios financieros.

Quién fue René Favaloro y por qué su nombre resuena como advertencia

René Favaloro nació en 1923 en La Plata y se formó en la Universidad Nacional de esa ciudad. Trabajó 12 años en Jacinto Arauz, La Pampa, donde redujo drásticamente la mortalidad infantil y las infecciones en los partos. En 1962 viajó a Estados Unidos para especializarse en la Cleveland Clinic, donde desarrolló la técnica del bypass coronario, uno de los avances más importantes de la historia de la medicina.

Regresó al país en 1971 y en 1975 creó la Fundación Favaloro, dedicada a la asistencia, la investigación y la educación. Su prestigio internacional no lo protegió de los problemas financieros: en julio del año 2000, agobiado por deudas y falta de apoyo estatal, se quitó la vida.

Su figura es símbolo de ética, compromiso y excelencia médica. En 2025, la Ciudad de Buenos Aires inauguró una escultura en su honor en la Plaza Paseo de la Vida, en Caballito.

Un pedido que busca evitar otra tragedia

La carta de López no solo denuncia la crisis: busca evitar que la historia vuelva a repetirse. El director de la Clínica Belgrano reclama medidas urgentes para sostener a los prestadores y garantizar la continuidad de la atención médica.

Su mensaje, que ya circula entre profesionales y entidades del sector, se convirtió en un llamado de alerta sobre el estado del sistema de salud y sobre el costo humano que pagan quienes lo sostienen.

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