El sector minero argentino continúa ganando protagonismo dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que ya acumula compromisos superiores a los USD 26.000 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la aprobación de dos nuevos proyectos que fortalecerán la actividad extractiva y consolidarán el perfil exportador del país en los próximos años.
Las iniciativas corresponden a la ampliación de la mina de oro Veladero, con una inversión estimada en USD 380 millones, y al proyecto Diablillos, una explotación de oro y plata que demandará USD 760 millones. Ambas propuestas se desarrollarán en provincias del norte y oeste argentino y forman parte de la estrategia oficial para atraer capitales de gran escala. Según el funcionario, los proyectos permitirán generar más de 2.300 puestos de trabajo directos e indirectos en San Juan, Salta y Catamarca, además de exportaciones anuales cercanas a los USD 750 millones.
Proyectos que consolidan el régimen de inversiones
Aunque más de 27 proyectos fueron presentados por empresas nacionales e internacionales, hasta el momento solo doce obtuvieron el aval del Gobierno. Las inversiones se distribuyen en distintas provincias, con fuerte presencia de proyectos energéticos, mineros e industriales.
Entre las iniciativas ya aprobadas se encuentra el parque solar El Quemado, impulsado por YPF en Mendoza, con una inversión de USD 211 millones para ampliar la generación de energía renovable. También sobresale el plan Vaca Muerta Sur, orientado a expandir la capacidad de exportación de petróleo mediante nueva infraestructura en Neuquén y Río Negro. Otro proyecto relevante es la instalación de una planta flotante de gas natural licuado en el Golfo San Matías, en Río Negro, con inversiones proyectadas que podrían superar los USD 6.800 millones.
En el sector del litio, la compañía Rio Tinto avanza con la expansión del proyecto Rincón en Salta, destinado a incrementar la producción de insumos estratégicos para baterías vinculadas a la transición energética global. Asimismo, se destacan la construcción de una planta siderúrgica en San Nicolás, el desarrollo de un parque eólico en Olavarría, el proyecto de litio Hombre Muerto Oeste en Catamarca y la iniciativa cuprífera Los Azules en San Juan. A ello se suman la construcción de un puerto multipropósito en Timbúes, Santa Fe, y el plan para extender la vida útil de la mina Gualcamayo.
Prórroga del RIGI y nuevos incentivos para inversores
A mediados de febrero, el Gobierno nacional oficializó la prórroga del RIGI por un año adicional, lo que permitirá la presentación de proyectos hasta julio de 2027. La decisión estuvo acompañada por modificaciones regulatorias destinadas a simplificar procedimientos y otorgar mayor previsibilidad a las empresas interesadas en invertir.
Entre los cambios incorporados se destaca la inclusión de proyectos vinculados al upstream de petróleo y gas, es decir, actividades relacionadas con la exploración y extracción de hidrocarburos, con un monto mínimo de inversión fijado en USD 600 millones. El régimen ofrece beneficios fiscales y regulatorios clave para atraer capital extranjero, como la reducción del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, la eliminación de derechos de exportación, la posibilidad de recuperar el IVA antes del inicio productivo y el acceso a arbitraje internacional para la resolución de controversias.
Un esquema central en la estrategia económica oficial
Desde el Ministerio de Economía sostienen que el RIGI se convirtió en una herramienta central para impulsar proyectos de gran escala y aumentar la capacidad exportadora del país. La incorporación de nuevas iniciativas mineras refuerza la apuesta oficial por sectores vinculados a recursos naturales y energía como motores del crecimiento económico.
Con la extensión del programa hasta 2027, el Gobierno busca consolidar un flujo sostenido de inversiones en los próximos años, en un contexto en el que la minería, el petróleo, el gas y las energías renovables aparecen como pilares del desarrollo productivo argentino. Analistas del sector remarcan que la continuidad del régimen será clave para garantizar previsibilidad y atraer capitales en un escenario global marcado por la competencia por recursos estratégicos.
Perspectivas y desafíos
Si bien el RIGI se presenta como un instrumento atractivo para grandes compañías, especialistas advierten que el desafío radica en compatibilizar la llegada de inversiones con el desarrollo sustentable y el respeto a las comunidades locales. La minería y los proyectos energéticos, por su escala y alcance territorial, requieren consensos sociales y ambientales que acompañen el crecimiento económico.
En ese sentido, la política oficial busca equilibrar la necesidad de divisas y empleo con estándares internacionales de responsabilidad empresarial. La apuesta por el litio, el cobre y el oro se inscribe en un escenario global de transición energética, donde Argentina aspira a posicionarse como proveedor estratégico de minerales críticos.
