La Justicia federal confirmó el vínculo causal entre la vacuna y el fallecimiento y ordenó una indemnización de 95 millones de pesos

La Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba dictó un fallo inédito en el país al determinar que la muerte de Melín Agustina Sartori, ocurrida el 29 de julio de 2021, estuvo vinculada a efectos adversos de la vacuna Sputnik V contra el Covid‑19. La resolución ordenó al Ministerio de Salud de la Nación abonar a la familia una indemnización equivalente a 240 haberes mínimos jubilatorios, aproximadamente 95 millones de pesos.

A casi cinco años del hecho, la madre de la joven, María Virginia Ruiz, médica, volvió a hablar públicamente y aclaró que su reclamo nunca tuvo motivaciones ideológicas:

“No soy antivacunas. Yo soy médica y ya había sido vacunada. Los profesionales de la salud fuimos los primeros en recibirla”.

“Melín se vacunó por responsabilidad social”

Ruiz explicó que su hija decidió inmunizarse por voluntad propia, motivada por el trabajo social que realizaba en barrios vulnerables de Córdoba. “Ella se quiso vacunar porque trabajaba en distintos barrios y en una fundación. Poníamos el auto y ella manejaba para trasladar alimentos hacia los barrios periféricos”, relató.

La joven temía convertirse en un vector de contagio para personas vulnerables:

“Su planteamiento era que podía transmitir Covid sin darse cuenta, aun sin estar enferma”.

Los primeros síntomas y la atención médica

Las sospechas de un posible efecto adverso surgieron tras una consulta en el Hospital Ferreyra, realizada 48 horas después de la aparición de los primeros signos:

  • moretones en el rostro
  • cefalea intensa
  • ausencia de fiebre

El cuadro fue inicialmente interpretado como una gastroenteritis debido a un episodio de vómitos. Ruiz afirmó que se realizó un PCR de Covid cuyo resultado no les fue entregado en los primeros días.

La situación se agravó en la madrugada del lunes: “Me dijo que no podía hablar ni mover la mano y ahí volvemos al Ferreyra. Ahí por primera vez le hacen estudios”, señaló.

Tras análisis de coagulación y estudios cerebrales, y con PCR negativo, Melín fue derivada al Sanatorio Mayo.

La identificación del evento adverso

Según relató Ruiz, la bioquímica María Verónica Arrieta advirtió desde el ingreso que el cuadro podía corresponder a un evento adverso asociado a la vacunación. Descartó patologías como leucemia o púrpura y alertó a los terapistas sobre la necesidad de tratarlo como un efecto adverso grave.

La evolución fue crítica: Melín desarrolló trombosis de los senos venosos cerebrales, atravesó tres cirugías craneales para evacuar hematomas y finalmente presentó muerte cerebral.

El camino administrativo y judicial

Ruiz aclaró que el proceso comenzó como un reclamo administrativo, no judicial. Su preocupación inicial era que se investigara el lote de la vacuna, ya que otras personas habían recibido dosis del mismo frasco multidosis. “Mi apuro era que había otra gente vacunada con ese frasco”, explicó.

Tras presentaciones ante:

  • el Ministerio de Salud provincial
  • el área de farmacovigilancia
  • el Ministerio de Salud de la Nación

el caso llegó a la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, que falló a favor de la familia.

La resolución incorporó la clasificación del caso como ESAVI A1, categoría que establece vínculo causal confirmado entre la vacuna y el evento adverso.

Un fallo sin precedentes

El pronunciamiento es considerado inédito porque reconoce de manera directa la relación causal entre la aplicación de la vacuna y el fallecimiento, identificado como consecuencia de una trombosis con trombocitopenia, una reacción adversa poco frecuente pero documentada durante la pandemia.

Ruiz expresó que espera que el precedente trascienda lo jurídico:

“El precedente no me ilusiono que sea solo jurídico, sino capitalizar como sociedad cómo nos pueden manejar y dirigir sin que cuestionemos nada”.

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