La iniciativa recuerda a modelos ya vistos en la política internacional, donde la imagen de los líderes se convierte en una marca comercial. El caso remite a experiencias similares en Estados Unidos, donde figuras políticas monetizan su identidad con distintos productos.
Incluso existió una reunión el 10 de noviembre de 2024 en la residencia de Olivos para analizar este proyecto. El encuentro, que tuvo lugar tras una actividad previa, forma parte de los elementos que alimentan la controversia.
En paralelo, surge otra revelación clave: Novelli habría vendido exclusividad para acceder a Milei, cobrando esos vínculos en criptomonedas. Este dato introduce un componente aún más sensible dentro del caso.
La combinación de negocios, imagen presidencial y posibles pagos por acceso plantea interrogantes de fondo. El tema escala en relevancia y expone la necesidad de explicaciones claras por parte del Gobierno.
