Este viernes, delegaciones de Irán y Estados Unidos se reúnen en Muscat, Omán, para iniciar un proceso diplomático destinado a reducir las tensiones en Medio Oriente, que en las últimas semanas han amenazado con derivar en un conflicto abierto.
El inicio de un proceso más largo
Según la agencia estatal iraní IRNA, las conversaciones se centrarán en “temas generales” y buscan establecer una hoja de ruta para futuras rondas. La delegación estadounidense está encabezada por Steve Witkoff, enviado especial del presidente Donald Trump, mientras que la representación iraní la lidera el canciller Abbas Araghchi.
Irán señaló que su prioridad es evaluar la buena voluntad y la seriedad de la otra parte, mientras que Washington insiste en que las discusiones incluyan no solo el programa nuclear, sino también los misiles balísticos y el apoyo iraní a milicias regionales.
Contexto de tensión
- El precio del petróleo Brent subió 1,1% en las primeras operaciones del viernes, hasta US$68,25 por barril, acumulando un alza del 12% en lo que va del año.
- Operadores de superpetroleros aceleran el tránsito por el estrecho de Ormuz, ante el riesgo de incidentes en la zona.
- El jueves, Irán incautó dos pequeños petroleros en el golfo Pérsico, acusados de contrabando de combustible.
- Trump advirtió que si Teherán no acepta un acuerdo, podría ordenar ataques militares, mientras que Irán respondió que cualquier ofensiva desencadenaría una guerra regional que involucraría a Israel y a EE.UU.
Escenarios posibles
Analistas de Eurasia Group consideran que, pese a los avances diplomáticos, los ataques de EE.UU. contra Irán siguen siendo probables. Señalan que la preferencia de Trump por acciones rápidas y decisivas podría derivar en ofensivas intensas pero no prolongadas.
Irán, por su parte, llega a la mesa de negociación con “los ojos abiertos y una memoria firme del último año”, según escribió Araghchi en la red social X, en referencia a los ataques israelíes y estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes en 2025.
Omán como mediador
Las conversaciones estaban previstas inicialmente en Estambul, pero finalmente se trasladaron a Omán, país que históricamente ha actuado como mediador en momentos de alta tensión regional.
