La República Islámica de Irán decretó este domingo 40 días de luto nacional y 7 días feriados tras la confirmación de la muerte del líder supremo Ali Jamenei, abatido en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. La noticia, confirmada incluso por el presidente estadounidense Donald Trump, generó conmoción interna y abrió un escenario de incertidumbre política en Teherán.
La promesa de venganza
Los Guardianes de la Revolución, el sector militar más fiel y mejor entrenado del régimen, difundieron un comunicado en el que juraron represalias contra los responsables del ataque.
“La mano vengativa de la nación iraní no los dejará en paz hasta haber infligido a los asesinos del imán de la Umma un castigo severo y decisivo que lamentarán”, señalaron los militares en su declaración.
La agencia semioficial Fars informó además que en el mismo ataque murieron varios familiares de Jamenei: una hija, un nieto, el yerno y la nuera, lo que refuerza el dramatismo de la ofensiva bautizada por Washington como “Operación Furia Épica”.
La ofensiva de EE.UU. e Israel
Según el Pentágono, la operación comenzó a las 9:45 hora local de Teherán y consistió en cientos de bombardeos contra “ubicaciones que suponían una amenaza inminente”, con el objetivo de desmantelar el aparato de seguridad iraní. Trump declaró que Jamenei “no pudo eludir los sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo” y que “ni él ni los demás líderes asesinados pudieron hacer nada”.
La ofensiva se produjo en un momento delicado, cuando Irán negociaba con Washington un acuerdo sobre su programa nuclear. Las autoridades iraníes denunciaron una “agresión militar criminal” y respondieron atacando bases estadounidenses en Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Qatar, Siria y Jordania.
La sucesión en duda
La muerte de Jamenei abre un interrogante sobre quién asumirá el liderazgo supremo. Uno de los nombres más mencionados es el de Mojtaba Jamenei, segundo hijo del ayatolá, quien según medios internacionales cuenta con el respaldo de sectores clave de la inteligencia militar y capacidad para movilizar a la Guardia Revolucionaria.
El sistema de sucesión depende del Consejo de Expertos, integrado por 88 clérigos que sesionan a puertas cerradas. Aunque Jamenei no designó un sucesor formal, en los últimos meses mantuvo reuniones privadas con miembros veteranos del Consejo para discutir escenarios de transición.
Reacciones internacionales
El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, defendió la operación y acusó de “hipocresía” a los países que cuestionaron el ataque pero no la represalia iraní. “No actuamos por impulso ni por agresión, actuamos por necesidad porque el régimen iraní no dejó ninguna alternativa razonable”, afirmó.
En contraste, el representante iraní en Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, denunció la ofensiva como un “crimen de guerra” y aseguró que entre las víctimas hubo más de 100 niños en una escuela de Minab, al sur del país. “Es lamentable que algunos miembros de este órgano pasen por alto el flagrante acto de agresión cometido por Estados Unidos e Israel contra Irán”, expresó.
Escenario incierto
La combinación de luto nacional, promesas de venganza y dudas sobre la sucesión configuran un panorama de máxima tensión en Medio Oriente. Analistas advierten que la muerte de Jamenei, figura central del régimen desde 1989, podría desencadenar una lucha interna por el poder y una escalada militar de consecuencias imprevisibles.
