El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) se consolida como uno de los pilares de la estrategia económica del Gobierno para atraer capitales de largo plazo y dinamizar sectores estratégicos. Desde su reglamentación en agosto de 2024, el esquema acumula proyectos por u$s85.000 millones, con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios garantizados por tres décadas.
El avance del régimen
De acuerdo con datos de la consultora Globaris publicados por Bloomberg Línea, hasta el momento se presentaron 36 proyectos con la participación de 44 empresas de diez países. De ese universo, 12 iniciativas ya fueron aprobadas por un total de u$s17.198 millones, lo que representa el 20% del monto comprometido.
El Banco Central informó que, en paralelo, ya ingresaron al país u$s1.205 millones vinculados a estos desarrollos, con un saldo positivo de u$s762 millones, reflejando un impacto inicial en las cuentas externas. Para sostener el flujo de inversiones, el Gobierno decidió prorrogar el régimen hasta agosto de 2027, ampliando el horizonte de previsibilidad para los inversores.
Sectores estratégicos: minería y energía a la cabeza
La minería lidera el ranking con u$s46.425 millones comprometidos, seguida por petróleo y gas con u$s37.255 millones. Dentro del segmento minero, el litio concentra once proyectos por u$s13.211 millones, de los cuales tres ya fueron aprobados (dos de Rio Tinto y uno de Galan Lithium). En contraste, la iniciativa presentada por la china Ganfeng fue rechazada.
El cobre aparece como otro rubro de peso, con cinco proyectos que suman u$s31.313 millones, mientras que el petróleo contabiliza diez iniciativas, con dos ya aprobadas. Otros sectores como el portuario, siderúrgico y ferroviario comienzan a tener presencia, aunque con menor volumen.
Distribución territorial y origen de los capitales
En el plano geográfico, San Juan encabeza la lista de provincias con mayor volumen de inversión comprometida, con cinco proyectos que totalizan u$s24.883 millones, tres de ellos ya aprobados en minería de oro y cobre. Le sigue Neuquén, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, con u$s23.600 millones. Más atrás figuran Río Negro, Salta, Catamarca, Buenos Aires y Jujuy, mientras que Mendoza, La Pampa y Santa Fe registran cifras menores.
En cuanto al origen de los capitales, las empresas argentinas lideran tanto en cantidad de proyectos como en volumen, con 22 firmas locales involucradas. En varios casos, se conformaron consorcios mixtos que combinan inversión nacional e internacional. Entre los actores extranjeros destacan compañías de China, Canadá, Reino Unido, Suiza y Australia, además de Brasil y Corea del Sur. La estadounidense Chevron es la única firma de ese país presente en el régimen, lo que refleja la diversidad de intereses en torno al RIGI.
Un régimen en expansión
El RIGI se perfila como una herramienta central para canalizar grandes desembolsos hacia sectores estratégicos, con un piso mínimo de u$s200 millones por proyecto. Su continuidad hasta 2027 busca consolidar un marco de previsibilidad que permita transformar compromisos en desembolsos efectivos y, a la vez, fortalecer la posición externa de la Argentina.
