La Cámara de Diputados confirmó para el jueves 14 de mayo a las 11 la sesión especial en la que se buscará tratar cuatro expedientes vinculados a la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, incluida la posibilidad de avanzar hacia una moción de censura que podría derivar en su remoción. La citación, firmada por el secretario parlamentario Adrián Francisco Pagán, expone tensiones dentro del oficialismo y deja al descubierto la fractura del PRO, que ya adelantó que no dará quórum.
Los proyectos incluyen pedidos de informes verbales sobre presuntas irregularidades en el uso de bienes del Estado, un pedido escrito sobre el patrimonio declarado del funcionario y dos iniciativas orientadas a habilitar un proceso de censura parlamentaria. La sesión, impulsada por un grupo heterogéneo de opositores, se transformó en un test político inesperado para el Gobierno y para sus aliados.
El PRO se baja: “No vamos a prestarnos al juego del kirchnerismo”
Desde el entorno de Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO, fueron categóricos:
“No vamos a dar quórum como hacemos desde 2023 con las sesiones pedidas por la oposición. No nos vamos a prestar al juego del kirchnerismo que busca desestabilizar al Gobierno”.
La bancada también desmintió que Mauricio Macri hubiera dado instrucciones para apoyar la interpelación. Sin embargo, la postura choca con el “Manifiesto próximo paso” que el PRO publicó el domingo, un documento crítico hacia el Gobierno que generó ruido interno y dejó al partido sin una línea unificada.
Macri, Milei y una relación en caída libre
El comunicado del PRO se inscribe en un deterioro que lleva meses. La última cena entre Javier Milei y Mauricio Macri en Olivos fue el 31 de octubre de 2025, el día en que se oficializó la salida de Guillermo Francos y el ascenso de Adorni a la Jefatura de Gabinete. No hubo milanesas, ni fotos, ni señales de sintonía. Macri expresó críticas y advertencias; Milei escuchó sin comprometerse. Poco después, el expresidente declaró públicamente que designar a Adorni “no parece ser una buena idea”.
Desde entonces, la distancia se profundizó. En la cena de la Fundación Libertad, a fines de abril, ambos compartieron salón sin cruzar saludo. Milei incluso proyectó diapositivas que cuestionaban indirectamente la gestión de Juntos por el Cambio.
El comunicado del domingo agravó la interna: ni los gobernadores aliados (Jorge Macri, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres) ni el jefe del bloque porteño Guillermo Montenegro conocían el texto antes de su publicación. Todos se enteraron por redes sociales. Macri, además, está en Europa y regresa recién el viernes, un día después de la sesión clave.
Una oposición fragmentada que tampoco garantiza quórum
Del otro lado, la oposición llega dividida. Unión por la Patria no firmó el pedido y explicó que no fue convocada a negociar un temario más amplio:
“Nuestra idea era incluir temas económicos y sociales. Avanzaron sin dialogar con UP”, señalaron.
Los impulsores del pedido —trece diputados de la Coalición Cívica, radicales disidentes, socialistas e izquierda— sostienen que el valor de la sesión es político:
“Hay que evitar que el Congreso quede pegado a la decisión del Gobierno de atar su suerte a la de Adorni. Milei es Adorni y lo ratificó tres veces”, dijo el radical Pablo Juliano.
La vicepresidenta primera de la Cámara, Cecilia Moreau, fue más directa:
“Si no se sientan a dar quórum para preguntarle de dónde viene esa guita, están siendo cómplices”.
Qué se vota realmente el jueves
La sesión no definirá la suerte de Adorni. El objetivo es emplazar a la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el libertario Nicolás Mayoraz, para que trate los expedientes en día y hora fija.
Sin dictamen, la interpelación no puede llegar al recinto. Con emplazamiento, la comisión queda obligada a reunirse. Pero si el oficialismo y sus aliados no asisten, el proceso vuelve a trabarse.
Es un juego matemático y político que no tiene resultado asegurado.
El PRO, entre el discurso y la práctica
El comunicado del domingo afirmaba que el PRO enfrentaría a quienes “frenan el cambio desde adentro”. Pero el jueves, el bloque no estará en el recinto para interpelar al funcionario que, según la oposición, concentra el poder político del Gobierno.
En el oficialismo lo leen con ironía:
“Quieren hacernos creer que mueven la aguja y en ningún tracking llegan a los 10 puntos”.
Un jueves decisivo sin Macri en el país
Con Macri en Europa hasta el viernes y sin una instancia ordenadora previa, el PRO llegará al jueves sin postura unificada, sin su líder y con una pregunta que nadie quiere responder:
Si realmente quieren enfrentar a quienes “frenan el cambio desde adentro”, por qué no estarán en el recinto cuando la oposición los cita?
