El Gobierno francés anunció un operativo de seguridad sin precedentes para afrontar las nuevas movilizaciones previstas para este fin de semana. A raíz de los graves disturbios registrados hace una semana, las autoridades desplegarán 70.000 policías y gendarmes en todo el país con el objetivo de prevenir episodios de violencia, saqueos y ataques contra comercios.
La decisión fue adoptada tras una de las jornadas de protesta más violentas de los últimos años en Francia, marcada por enfrentamientos callejeros, daños materiales y miles de detenciones.
Un despliegue un 20% mayor
Las autoridades incrementarán aproximadamente un 20% la presencia de fuerzas de seguridad respecto del operativo anterior.
El dispositivo incluirá:
- 70.000 policías y gendarmes.
- Vehículos blindados de la Gendarmería.
- Camiones hidrantes.
- Unidades especiales de intervención.
- Efectivos de la misión Sentinelle, integrada por militares que habitualmente protegen lugares sensibles y monumentos.
El objetivo es impedir que se repitan las escenas de violencia urbana y los saqueos que afectaron especialmente a París y otras grandes ciudades.
Preocupación por convocatorias en redes sociales
El Gobierno sostiene que detectó numerosos llamados a cometer actos vandálicos y saqueos a través de redes sociales.
Además, las autoridades atribuyen buena parte de los disturbios recientes a grupos radicalizados de extrema izquierda y a delincuentes que aprovecharon las manifestaciones para atacar comercios y espacios públicos.
Según la visión oficial, la nueva estrategia buscará actuar con mayor rapidez y movilidad para evitar que pequeños focos de violencia se transformen en episodios masivos de desorden.
Los comerciantes se preparan para un fin de semana tenso
La preocupación también crece entre los comerciantes franceses.
En varias zonas de París numerosos locales comenzaron a proteger sus vidrieras con paneles de madera y refuerzos de seguridad ante el temor de nuevos saqueos.
Algunos establecimientos evalúan directamente no abrir durante las horas más críticas de las manifestaciones.
Museos cerrados y cambios en eventos deportivos
Las medidas preventivas alcanzan también a la actividad cultural y deportiva.
Entre las decisiones adoptadas figuran:
- El cierre excepcional del Museo del Louvre.
- El cierre del Museo de Orsay.
- El cierre del Museo Picasso.
- La postergación del partido entre PSG y Olympique de Lyon, que pasó del domingo al lunes.
Las autoridades consideran que reducir la circulación de personas en puntos estratégicos facilitará el trabajo de los operativos de seguridad.
Macron enfrenta una de las mayores crisis de su mandato
La nueva ola de protestas llega en un contexto especialmente delicado para el presidente Emmanuel Macron, cuando faltan pocos meses para el final de su segundo mandato.
Las movilizaciones comenzaron por reclamos vinculados al costo de vida y posteriormente sumaron demandas estudiantiles y sindicales.
Sin embargo, el foco del Gobierno se concentra ahora en evitar que las manifestaciones vuelvan a derivar en situaciones de violencia generalizada que profundicen la crisis política y social que atraviesa el país.
Con miles de efectivos desplegados en las calles, Francia se prepara para un fin de semana de máxima tensión y vigilancia en las principales ciudades del país.
