El mercado energético volvió a encender las alarmas. El petróleo Brent, referencia para gran parte del comercio internacional y para el mercado argentino, alcanzó este viernes los US$ 115 por barril, su valor más alto desde finales de abril, impulsado por el agravamiento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

La suba se produce en un contexto de creciente preocupación por eventuales interrupciones en el suministro mundial de crudo, luego de nuevos ataques que elevaron la incertidumbre sobre la estabilidad de la región. Paralelamente, el petróleo WTI de Estados Unidos avanzó hasta los US$ 101 por barril, reforzando la tendencia alcista del sector energético.

El conflicto en Medio Oriente vuelve a impactar sobre los mercados

La escalada de los precios responde principalmente al temor de que el conflicto regional afecte la producción y el transporte de petróleo.

El encarecimiento del crudo se suma al aumento del precio del gas y reaviva las preocupaciones sobre la inflación global, especialmente en economías que todavía enfrentan dificultades para consolidar la desaceleración de los precios.

Los inversores temen que una energía más cara complique las perspectivas de crecimiento económico y retrase eventuales reducciones de tasas de interés en las principales economías del mundo.

Europa opera con cautela

Las bolsas europeas cerraron la jornada con pérdidas generalizadas.

Entre los principales índices se registraron descensos en:

  • Euro Stoxx 50.
  • DAX de Alemania.
  • CAC 40 de Francia.
  • FTSE 100 del Reino Unido.

La presión sobre los mercados europeos combina tres factores: el encarecimiento de la energía, la incertidumbre política en Francia y la expectativa sobre los próximos resultados corporativos.

Francia enfrenta una nueva prueba financiera

La atención de los inversores también está puesta sobre Francia, donde crecen las especulaciones acerca de una posible rebaja en la calificación crediticia soberana.

La situación se produce en medio de:

  • Protestas sociales masivas.
  • Dificultades para aprobar el presupuesto.
  • Elevados niveles de déficit fiscal.
  • Creciente presión sobre el mercado de deuda.

Los rendimientos de los bonos franceses alcanzaron niveles que no se observaban desde hace más de dos décadas, reflejando el deterioro de la confianza de los mercados en la evolución de las cuentas públicas.

La crisis social complica a Macron

La inestabilidad financiera coincide con una fuerte crisis política y social.

El Gobierno de Emmanuel Macron intenta avanzar con un ajuste fiscal para contener el déficit, pero enfrenta una creciente resistencia social y sindical.

Ante las movilizaciones previstas para el fin de semana, las autoridades prepararon un amplio operativo de seguridad con miles de efectivos, vehículos blindados y medidas extraordinarias de protección para edificios públicos, comercios y espacios turísticos.

Museos emblemáticos de París permanecerán cerrados y numerosos comerciantes decidieron reforzar sus locales ante el temor a nuevos saqueos.

Un escenario de máxima incertidumbre

La combinación de petróleo caro, tensiones geopolíticas, incertidumbre financiera y conflictos sociales mantiene a los mercados globales en modo defensivo.

Mientras los inversores siguen de cerca la evolución de Medio Oriente y el desempeño de las grandes compañías tecnológicas, el precio de la energía vuelve a convertirse en una de las principales variables de riesgo para la economía mundial durante el segundo semestre del año.

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