El mercado petrolero cerró este viernes 10 de abril en una pausa tensa. Tras el rebote inicial por la tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, los precios se estabilizaron justo por debajo de los US$ 100 por barril. El Brent cotizó en US$ 95,92 y el WTI en US$ 97,96, según AFP y Reuters.

Un alto el fuego frágil

La tregua incluyó la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial. Sin embargo, la implementación genera dudas: cientos de buques siguen condicionados y la Guardia Revolucionaria iraní fijó rutas especiales ante el riesgo de minas navales.

El presidente Donald Trump advirtió a Teherán que no cobre peajes a los barcos, luego de versiones sobre pagos en criptomonedas durante la tregua. “No es ese el acuerdo que tenemos”, dijo, reforzando la tensión diplomática.

Daños en la oferta global

Más allá de las expectativas, la infraestructura ya muestra daños concretos:

  • Arabia Saudita perdió unos 600.000 barriles diarios de capacidad de producción.
  • El oleoducto East-West hacia Yanbu quedó afectado en 700.000 barriles por día.
  • TotalEnergies cerró una refinería en Arabia Saudita tras sufrir daños.

En Asia, Japón anunció la liberación de reservas estratégicas por 20 días, buscando amortiguar el impacto en un país que depende en un 95% del crudo del Golfo.

Señales de escasez en el mercado

Reuters destacó que las refinerías independientes chinas (“teapots”) pagan por primera vez primas sobre el Brent para asegurarse crudo iraní, cuando históricamente lo adquirían con descuento. Esto refleja la urgencia y la escasez relativa en el mercado.

Impacto macroeconómico

El shock energético ya se traslada a la inflación. En EE.UU., los analistas esperan que el índice de precios de abril se acelere al 3,4%, desde el 2,4% de marzo. Si el petróleo vuelve a empujar la inflación, la Reserva Federal tendrá menos margen para recortar tasas este año.

En Argentina, el efecto es doble:

  • Negativo: presión sobre combustibles, costos logísticos e inflación.
  • Positivo: mejora en los precios de exportación del complejo energético y mayores divisas por Vaca Muerta.

Una calma aparente

Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, resumió: “El alto el fuego se ha sentido frágil”. Los inversores enfrentan un fin de semana de cautela, con la mirada puesta en las negociaciones entre Washington y Teherán.

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