El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, arribará este miércoles a Roma para mantener una audiencia con el papa León XIV, en un movimiento diplomático destinado a recomponer el vínculo entre la Casa Blanca y el Vaticano. La relación bilateral atraviesa su momento más delicado desde el inicio del conflicto con Irán, luego de que el presidente Donald Trump intensificara sus críticas contra el pontífice por su postura frente a la escalada bélica en Medio Oriente.
Un vínculo en tensión
El último episodio se produjo el martes, cuando Trump acusó al Papa de “poner en peligro a muchos católicos” y de “no preocuparse” por el desarrollo nuclear iraní. “No soy un gran fan de León XIV”, había dicho días antes, insistiendo en que no desea “un Papa que piense que es aceptable que Irán posea un arma nuclear”.
Desde el Vaticano, León XIV respondió con firmeza pero sin confrontación directa: “La Iglesia hace años que está contra la posesión de armas nucleares. La misión de la Iglesia es predicar la paz”.
La misión de Rubio: descomprimir
En este clima de fricción, Rubio llega a Roma como interlocutor clave. El embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burich, anticipó el espíritu del encuentro:
“Las naciones tienen desacuerdos, y uno de los modos de superarlos es a través de la fraternidad y el diálogo auténtico. El secretario Rubio arriba con ese espíritu”.
La Casa Blanca busca evitar que el conflicto discursivo escale hacia una ruptura diplomática, especialmente en un momento en que Washington necesita sostener alianzas estratégicas en Medio Oriente y preservar canales de comunicación con actores globales de peso moral y político.
La posición del Vaticano
El papa León XIV, al retirarse de Castel Gandolfo, reiteró su postura: “Si alguno quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad”. Sobre la reunión con Rubio, añadió: “Espero que sea un buen diálogo”.
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, respaldó al pontífice y subrayó que su mensaje “puede gustar o no”, pero responde al mandato de predicar la paz. “El Papa va adelante por su camino, en cada ocasión, oportuna o inoportuna”, afirmó.
Parolin también destacó que la influencia del pontífice radica en su capacidad de persuasión y en representar “las exigencias concretas de millones de personas”, recordando que León XIV es la voz espiritual de 1.400 millones de fieles en todo el mundo.
La agenda política de Rubio en Roma
Además de su audiencia con el Papa, Rubio mantendrá reuniones con la primera ministra italiana Giorgia Meloni y otros funcionarios del gobierno. Meloni atraviesa un momento incómodo tras haber respaldado públicamente la postura del Papa frente a Trump, lo que generó malestar en Washington.
La visita ocurre en la antesala de un evento simbólico: el viernes, León XIV celebrará el primer aniversario de su elección, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, desafíos diplomáticos y un creciente protagonismo del Vaticano en debates globales sobre paz y seguridad.
