El Gobierno nacional oficializó una serie de modificaciones en la estructura jurídica del Poder Ejecutivo, que incluyen la designación de Sebastián Javier Amerio como nuevo procurador del Tesoro de la Nación y el nombramiento de Santiago Viola como secretario de Justicia.
Las medidas fueron formalizadas mediante los decretos 141, 142 y 143/2026, publicados en el Boletín Oficial y rubricados por el presidente Javier Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
La Procuración del Tesoro, un cargo estratégico
El decreto 143/2026 aceptó la renuncia de Santiago María Castro Videla al frente de la Procuración del Tesoro y designó en su lugar a Amerio, quien asumió sus funciones el 6 de marzo. No obstante, Castro Videla continuará en el organismo como subprocurador del Tesoro, un cargo recientemente creado dentro de la estructura.
La Procuración del Tesoro es el órgano encargado de asesorar jurídicamente al Poder Ejecutivo y representar al Estado nacional en litigios. Su conducción resulta clave en disputas judiciales de alto impacto, como aquellas vinculadas a contratos públicos, controversias con empresas privadas y conflictos internacionales en los que el Estado argentino es parte.
Reestructuración en la Secretaría de Justicia
En paralelo, el decreto 141/2026 dispuso la renuncia de Amerio como secretario de Justicia y designó en su reemplazo al abogado Santiago Viola. Asimismo, mediante el decreto 142/2026, el Ejecutivo aceptó la dimisión de Amerio como representante del Gobierno ante el Consejo de la Magistratura y nombró a Viola para ocupar ese lugar.
De esta manera, Viola no solo asumirá la conducción de la Secretaría de Justicia, sino que también representará al Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, el organismo encargado de la selección y control disciplinario de los jueces federales y nacionales. Su rol será determinante en la dinámica interna del Consejo, donde se definen concursos, sanciones y designaciones que impactan directamente en el funcionamiento del Poder Judicial.
Contexto político de los cambios
Los movimientos en el área jurídica se inscriben en la reorganización del Ministerio de Justicia tras la salida de Mariano Cúneo Libarona y la llegada de Juan Bautista Mahiques como nuevo titular de la cartera. La incorporación de Viola —apoderado de La Libertad Avanza— y la continuidad de Amerio en un cargo estratégico refuerzan la influencia de Karina Milei en la estructura ministerial, un área que hasta ahora respondía principalmente al entorno de Santiago Caputo.
Analistas políticos interpretan estas designaciones como parte de un proceso de consolidación interna del oficialismo, que busca fortalecer su control sobre los resortes jurídicos del Estado en un momento de tensiones con el Poder Judicial y de debates legislativos sobre reformas institucionales.
Una señal hacia el futuro
Con estos cambios, el Gobierno busca dotar de mayor cohesión a su equipo jurídico y garantizar una representación sólida en los ámbitos donde se dirimen cuestiones centrales para la administración. La Procuración del Tesoro y la Secretaría de Justicia, ahora bajo la conducción de Amerio y Viola, respectivamente, se convierten en piezas clave de la estrategia oficial para enfrentar los desafíos legales y políticos que se avecinan.
