El primer mes de 2026 dejó un balance económico favorable para el Gobierno, con indicadores que reflejan una mejora en las reservas internacionales, una baja del riesgo país y un respaldo creciente de los mercados financieros. El desafío será sostener este escenario frente a los compromisos de deuda previstos para el año.

Reservas en alza y calma cambiaria

Enero cerró con reservas brutas en u$s 46.240 millones, frente a los u$s 41.165 millones de fines de 2025, según datos del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional. La acumulación de divisas se dio en un contexto de relativa calma cambiaria y una demanda de pesos elevada por factores estacionales.

El Banco Central logró cubrir pagos de deuda externa por u$s 4.300 millones gracias al Repo de u$s 3.000 millones acordado con bancos internacionales, lo que permitió sostener la estabilidad del dólar, que se mantuvo en torno a $1.465 en el segmento minorista y $1.446 en el mayorista.

Riesgo país en mínimos y confianza del mercado

El riesgo país perforó el piso de los 500 puntos básicos, alcanzando niveles que no se registraban desde 2018. Para Rocío Bisang, economista de GMA Capital, “el 2026 arrancó con viento de cola”, favorecido por la colocación de deuda provincial, las liquidaciones del agro y un contexto internacional más receptivo para activos emergentes.

Florencia Fiorentin, de Epyca, advirtió que la acumulación de reservas y la baja del riesgo país “van de la mano”, aunque señaló que la estrategia sigue siendo frágil si no se consolida un ingreso estructural de divisas.

Actividad y respaldo fiscal

El clima de confianza también se reflejó en los mercados financieros, con una mejora en los precios de los activos y una menor presión sobre el dólar. Para Aldo Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, enero fue “un muy buen inicio de año”, marcado por una menor dolarización de ahorros y un repunte gradual del consumo y la inversión.

En paralelo, el Ministerio de Economía informó el cumplimiento de la meta fiscal de 1,3% del PBI para 2025, con un superávit primario de 1,4% del PBI y un superávit financiero de 0,2% del PBI, lo que reforzó la percepción de orden fiscal.

Un arranque auspicioso, con desafíos por delante

Con reservas en aumento, riesgo país en baja y señales de confianza en los mercados, el Gobierno cierra enero con un balance positivo. Sin embargo, la sostenibilidad de estos resultados dependerá de la capacidad de afrontar los compromisos financieros del año y de consolidar un flujo genuino de divisas en los próximos meses.

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