El Gobierno nacional modificó el régimen de importación de líneas de producción usadas con el objetivo de facilitar el acceso a maquinaria industrial, modernizar procesos productivos y mejorar la competitividad del sector manufacturero. La medida fue oficializada este martes mediante el Decreto 483/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
La normativa introduce cambios en requisitos, procedimientos y plazos para la incorporación de equipamiento usado destinado a proyectos de inversión, y amplía el alcance del régimen creado en 2016.
Menos requisitos y más actividades incluidas
El decreto redefine el concepto de “línea de producción” y elimina la exigencia de que su componente principal sea usado, lo que flexibiliza el acceso al régimen. Además, incorpora nuevas actividades:
- Líneas destinadas a la generación de energía eléctrica
- Sistemas de almacenamiento automatizado inteligente (“almacenes inteligentes”)
También se amplía la antigüedad permitida para bienes reconstruidos o actualizados, que ahora podrán tener hasta 30 años, con el fin de extender su vida útil en proyectos productivos.
Reducción de exigencias para acceder al régimen
Uno de los cambios más relevantes es la reducción del requisito de integración nacional:
- Antes: 30% de compras de bienes nacionales sobre el valor FOB
- Ahora: 10%
El Gobierno argumenta que esta modificación busca agilizar inversiones y evitar trabas que, según el sector privado, dificultaban la incorporación de tecnología.
Beneficios tributarios para maquinaria usada
El decreto establece que los bienes alcanzados tributarán:
- solo el 25% de los aranceles correspondientes
- exención de la tasa de comprobación de destino
- exención de la tasa de estadística
Estos incentivos buscan reducir costos de importación y acelerar la renovación tecnológica.
Cambios en los controles: menos auditorías, más rendición profesional
La normativa reemplaza el esquema de auditorías por un sistema de rindición de cuentas a cargo de profesionales certificados, con el objetivo de:
- acortar plazos,
- reducir burocracia,
- brindar mayor previsibilidad a las empresas.
Además, se fijan plazos específicos para la presentación y evaluación de proyectos, e incluso se prevén soluciones automáticas ante el silencio administrativo, un reclamo histórico del sector industrial.
Aplicación inmediata y alcance a expedientes pendientes
El Decreto 483/2026 establece que las modificaciones:
- se aplicarán también a expedientes en trámite,
- y encomienda a ARCA y a la Secretaría de Industria, Comercio y PyME la elaboración de normas complementarias para su implementación.
Objetivo oficial: más inversión y competitividad
En los considerandos, el Poder Ejecutivo sostiene que el régimen actualizado permitirá:
- fortalecer la competitividad industrial,
- incrementar exportaciones,
- favorecer la creación de empleo,
- y acelerar la modernización tecnológica del aparato productivo.
El Gobierno busca que el régimen se convierta en una herramienta más ágil para atraer inversiones y facilitar la incorporación de equipamiento que, según el sector privado, suele enfrentar demoras y costos elevados.
