El nombramiento de Mohsen Rezaei como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán volvió a colocar en el centro de la escena internacional a una de las figuras más influyentes —y controvertidas— del régimen teocrático. A los 71 años, el excomandante de la Guardia Revolucionaria asume el control directo de las decisiones estratégicas de defensa y política exterior en un momento de máxima tensión con Estados Unidos y de disputa militar en el estrecho de Ormuz.
Una figura clave del régimen desde la Revolución Islámica
Nacido en 1954 en la provincia de Khuzestán, Rezaei ascendió rápidamente dentro de la estructura revolucionaria tras la caída del Sha en 1979. Entre 1981 y 1997 ejerció la comandancia de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), período en el que dirigió operaciones militares decisivas durante la guerra entre Irán e Irak.
Su liderazgo lo convirtió en uno de los hombres más poderosos de la vieja guardia militar, con influencia directa en la estructura política y religiosa del país.
El vínculo con la causa AMIA
En Argentina, el nombre de Rezaei está asociado de manera central al atentado contra la AMIA, perpetrado el 18 de julio de 1994, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.
La Justicia argentina determinó que Rezaei integró el comité de altos funcionarios iraníes que planificó y aprobó el ataque. Por ese motivo, pesa sobre él una alerta roja de Interpol para su captura internacional, vigente desde hace años.
A pesar de los pedidos formales de extradición emitidos por la Unidad Fiscal AMIA, Irán ha rechazado sistemáticamente cualquier cooperación judicial.
De comandante militar a operador político
Tras dejar la conducción de la Guardia Revolucionaria, Rezaei orientó su carrera hacia la política:
- Fue candidato presidencial en varias elecciones.
- Se desempeñó como vicepresidente de Asuntos Económicos en el gobierno de Ebrahim Raisi.
- Hasta su designación actual, actuaba como asesor militar del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
Su trayectoria lo posiciona como uno de los hombres de mayor confianza del aparato militar y religioso.
Un nombramiento en plena crisis geopolítica
La llegada de Rezaei al Consejo Supremo de Seguridad Nacional se produce en un contexto crítico marcado por:
- La disputa militar y comercial en el estrecho de Ormuz.
- La escalada de tensiones con Estados Unidos.
- La necesidad del régimen de reforzar la conducción estratégica con figuras de línea dura.
Rezaei ha sostenido históricamente una postura inflexible sobre Ormuz, al que definió como “más importante que decenas de bombas atómicas”, en referencia a su valor geopolítico.
El relevo se produjo tras la salida de Mohammad Bagher Zolghadr, quien ocupaba el cargo desde marzo. El movimiento ratifica la intención del régimen de concentrar la toma de decisiones en dirigentes de máxima confianza.
Inmunidad política y protección institucional
Pese a las órdenes de captura internacionales y los reclamos de la Justicia argentina, Rezaei ha gozado de inmunidad absoluta dentro de Irán. Los sucesivos gobiernos lo han protegido, integrándolo a los niveles más altos de la política estatal y rechazando cualquier pedido de extradición.
Su designación al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional confirma que, lejos de ser marginado, Rezaei continúa ocupando un rol central en la arquitectura de poder del régimen.
