El asteroide 99942 Apophis, conocido como el “Dios del caos”, realizará el 13 de abril de 2029 uno de los acercamientos más extraordinarios registrados en la historia moderna: pasará a apenas 31.600 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia menor que la órbita de muchos satélites geoestacionarios.
Aunque en su descubrimiento en 2004 se evaluó una probabilidad de impacto del 2,7%, la NASA descartó completamente cualquier riesgo gracias a cálculos orbitales refinados y observaciones de radar.
Misiones internacionales en marcha: OSIRIS‑APEX y RAMSES
La NASA prepara la misión OSIRIS‑APEX, una extensión de OSIRIS‑REx, para estudiar Apophis antes, durante y después del sobrevuelo. La Agencia Espacial Europea (ESA) también enviará la misión RAMSES (Rapid Apophis Mission for Space Safety), que interceptará al asteroide durante su trayectoria.
Ambas misiones buscan analizar:
- Cambios en la rotación del asteroide.
- Efectos de la gravedad terrestre sobre su estructura interna.
- Posibles deslizamientos de material superficial.
Será la primera vez que un objeto de este tamaño pueda estudiarse tan cerca de la Tierra en tiempo real.
Un riesgo inesperado: la basura espacial
Un estudio publicado en The Planetary Science Journal advierte sobre un factor de riesgo inédito: la enorme cantidad de desechos espaciales acumulados en la órbita geoestacionaria.
Investigadores italianos, entre ellos Alessandro Rossi, señalaron que existe una pequeña posibilidad de que Apophis choque con fragmentos de satélites o chatarra espacial durante su aproximación. Aunque un impacto no modificaría significativamente su trayectoria, sí podría distorsionar los datos científicos obtenidos por las sondas.
Un espectáculo visible para casi todo el planeta
El acercamiento de Apophis será tan cercano que podrá observarse a simple vista desde gran parte del hemisferio oriental.
Según mapas de visibilidad orbital:
- Hasta el 90% de la población mundial —unos 7.600 millones de personas— podría verlo sin telescopio.
- Será visible durante siete horas, desplazándose más lento que un satélite artificial.
- Su recorrido aparente comenzará sobre Australia, avanzará hacia África, Asia, partes de Europa y zonas de Sudamérica.
- Alcanzará su máximo brillo al pasar sobre Camerún.
Por qué Apophis atrae tanta atención científica
Apophis tiene entre 340 y 450 metros de diámetro, comparable a grandes estructuras como la Torre Eiffel. Su paso de 2029 permitirá estudiar:
- Cómo la gravedad terrestre altera la órbita de un asteroide.
- Cambios en su velocidad de rotación.
- Posibles terremotos internos y fracturas superficiales.
Para la comunidad científica, será un laboratorio natural único: nunca antes un objeto de este tamaño pasó tan cerca de la Tierra con tanta anticipación y con misiones espaciales listas para interceptarlo.
