La Argentina dio un paso decisivo para ingresar al selecto grupo de países exportadores de gas natural licuado (GNL). La próxima semana se firmará el contrato que garantiza que la estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE) compre 2 millones de toneladas anuales de gas a Southern Energy (SESA), el consorcio integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y la noruega Golar (10%).
El acuerdo asegura el 80% de la capacidad del primer buque de licuefacción, el Hilli Episeyo, que comenzará a operar en septiembre de 2027 en el Golfo San Matías, Río Negro. Se trata de un hito que posiciona al país en el mapa energético global y abre nuevas oportunidades en Europa y Asia para el gas de Vaca Muerta.
El proyecto y sus actores
La iniciativa contempla la llegada de dos plantas flotantes de licuefacción (FLNG). El Hilli Episeyo aportará 2 MTPA (unos 9 millones de m³/d), mientras que el MKII, actualmente en construcción en China, sumará 3,5 MTPA adicionales (16 millones de m³/d) a partir de 2028.
La empresa noruega Golar, propietaria de las unidades, destacó que el suministro mundial de GNL está altamente concentrado en pocos países —Estados Unidos y Qatar aportarán el 88% de la nueva capacidad hasta 2031—, lo que abre espacio para nuevos jugadores como la Argentina.
Gasoducto estratégico
El proyecto incluye la construcción de un gasoducto de 36 pulgadas y 500 kilómetros que unirá Vaca Muerta con el Golfo San Matías. La obra, con una inversión estimada en US$1300 millones, se dividirá en cuatro renglones: tres tramos del ducto y una planta compresora.
SESA ya adquirió los tubos a la empresa india Welspun por US$200 millones. La adjudicación de la construcción se definirá en el primer semestre de 2026, con consorcios como Techint-Sacde y Pumpco–Bonatti–Contreras Hermanos entre los oferentes. La obra comenzaría a mediados de este año y estaría operativa en 2028.
Impacto global
Hoy los principales productores de GNL son Estados Unidos (24%), Qatar (19%), Australia (18%), Rusia (7%) y Malasia (7%). Del lado de la demanda, destacan China (46%), Japón (44%), Corea del Sur (32%) e India (17%).
La Argentina busca aprovechar la brecha prevista entre oferta y demanda hacia 2030, con un modelo flexible basado en plantas flotantes que permiten proyectos más pequeños, menor inversión y plazos de comercialización más cortos.
En una primera etapa, las exportaciones se realizarán en verano, aprovechando la capacidad ociosa del gasoducto San Martín. Con el segundo buque, el esquema pasará a requerir exportaciones todo el año, consolidando la rentabilidad del proyecto.
Este megaproyecto de GNL no solo marca un salto estratégico para la Argentina en el mercado energético global, sino que también redefine el rol de Vaca Muerta como plataforma de exportación.
