La Selección Argentina afrontará la Copa del Mundo 2026 en un escenario inédito: el equipo dirigido por Lionel Scaloni no habrá enfrentado a ningún rival europeo en todo el ciclo previo. La cancelación de la Finalissima contra España y la falta de fechas FIFA disponibles dejaron a la Albiceleste sin el tradicional “roce” con selecciones de la UEFA, un hecho que preocupa de cara a la defensa del título.
Un vacío histórico en la preparación
Nunca antes en la historia del fútbol argentino un ciclo mundialista se cerró sin partidos contra europeos. La imposibilidad de disputar la Finalissima en Qatar —debido al conflicto en Medio Oriente— y el fracaso de las negociaciones entre la AFA y la UEFA para trasladar el encuentro a Madrid o Roma terminaron por sellar el desenlace. El calendario se completará únicamente con amistosos frente a rivales de Conmebol, Asia y África.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, intentó trasladar el partido a Roma, pero la UEFA presionó para jugar en el Santiago Bernabéu. La falta de acuerdo logístico y las tensiones por el calendario europeo dinamitaron las negociaciones, dejando a Lionel Messi y compañía sin su último gran examen antes del debut mundialista.
El antecedente y la preocupación de Scaloni
El contraste con el proceso hacia Qatar 2022 es evidente. En aquel ciclo, Argentina goleó a Italia en Wembley, enfrentó a Estonia y se midió con Alemania, sumando rodaje contra distintos estilos europeos. Esta vez, el cuerpo técnico entiende que la ausencia de esos partidos es un déficit importante, especialmente considerando que en la fase de grupos del Mundial deberá cruzarse con Austria, único contacto directo con la escuela del Viejo Continente en el corto plazo.
Un desafío competitivo
La falta de enfrentamientos contra selecciones europeas plantea interrogantes sobre la preparación de la Albiceleste. En los últimos mundiales, los cruces decisivos se dieron mayormente contra equipos de la UEFA, lo que refuerza la importancia de haber medido fuerzas previamente. Sin ese rodaje, Argentina dependerá de su solidez interna y de la experiencia acumulada por su plantel campeón en Qatar.
