La crisis en Bolivia sumó una jornada de choques entre la policía y manifestantes liderados por la COB que mantienen bloqueos y cercan la sede de gobierno.
La crisis social y política en Bolivia escaló el lunes con enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales en el centro de La Paz, donde sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, utilizan petardos y cartuchos de dinamita mientras la Policía responde con agentes químicos para dispersar las protestas.
Más temprano, Paz advirtió que quienes no quieran dialogar “les caerá la Constitución”, a la vez que anunció un recorte del 50 por ciento en su salario y en el de los miembros de su gobierno como muestra de austeridad ante la crisis política y social.
Los incidentes se registraron después del ingreso de marchas provenientes de El Alto, Pampahasi y la zona Sur paceña, en una jornada de bloqueos, falta de transporte público y escasez de combustible, reportó el diario paceño La Razón y supo la agencia Noticias Argentinas.
Las columnas de manifestantes avanzaron hacia inmediaciones del centro político de la sede de gobierno y en algunos puntos se produjeron choques con contingentes policiales. Testigos reportaron detonaciones de dinamita y petardos de alto poder durante los disturbios.
La Policía utilizó gas lacrimógeno para intentar contener el avance de los movilizados y despejar algunas vías del centro paceño. Horas antes, el Comando Departamental de La Paz alertó sobre la presencia de personas con pasamontañas, palos y posibles explosivos dentro de las marchas.
Los movilizados exigen la renuncia del presidente boliviano. En paralelo, distintos sectores comenzaron a debatir públicamente la posibilidad de aplicar medidas de excepción frente a la escalada del conflicto.
Mientras, el Gobierno insistió en convocar negociaciones, organizaciones movilizadas denunciaron represión y cuestionaron la presencia policial en las calles paceñas.
La Central Obrera Boliviana (COB), campesinos y algunas organizaciones vecinales volvieron este lunes a marchar en La Paz en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Líderes de la movilización ratificaron que, para un posible diálogo con el gobierno, se deben anular las órdenes de aprehensión emitidas en contra de algunos dirigentes de la COB, entre ellos, Mario Argollo, quien se declaró en la clandestinidad.
Paz reafirmó que hará respetar la Constitución Política del Estado en contra de quienes no quieren dialogar.
“Es un momento difícil, pero creo que Bolivia está buscando superar las diferencias bajo el manto del diálogo. A aquellos que no quieren dialogar les caerá la Constitución, porque para eso hay una Constitución”, dijo el mandatario en Sucre.
La cuarta semana del conflicto se inició con más de 50 bloqueos en carreteras de La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz.
Por otra parte, el mandatario boliviano anunció una reducción del 50% en los salarios del Poder Ejecutivo como parte de las medidas que impulsa su administración.
“Este gobierno asumió la decisión de rebajarse el salario del 50%”, afirmó Paz,
De ese modo, aseguró que la medida busca dar una señal de austeridad sin afectar otras áreas del aparato estatal.
Sostuvo que Bolivia vive una etapa de transformación política y aseguró que el país atraviesa “un parto doloroso pero necesario” para dejar atrás estructuras vinculadas al poder concentrado en un solo partido político.__IP__
Paz recordó que este miércoles se instalará el Consejo Económico Social, un encuentro al que convocó a participar a las organizaciones chuquisaqueñas.
