Nuevas inversiones, cruceros e infraestructura impulsan a Puerto Williams, mientras que la ciudad argentina busca defender su histórica posición.
¿Cuál es la ciudad más austral del mundo? Es el histórico debate que divide y enfrenta a chilenos y argentinos. Y ahora aparece una «batalla» más: la de capturar turistas en el fin del planeta. Y es que durante años, Ushuaia ha sido sinónimo de la puerta de entrada a la Antártica y uno de los grandes polos turísticos del extremo austral. Pero esa posición comienza a enfrentar un nuevo escenario: mientras Argentina intenta recuperar terreno en una industria en la que perdió el liderazgo regional frente a Chile, Brasil y Colombia, al otro lado del canal Beagle Puerto Williams acelera una estrategia para transformar sus ventajas geográficas en una oferta turística capaz de competir por visitantes de alto gasto.
La discusión excede, así, una rivalidad entre dos ciudades separadas por pocos kilómetros. El trasfondo es una disputa por quién consigue capturar una mayor parte de los flujos turísticos de la Patagonia y, especialmente, de los viajeros que tienen a la Antártica como destino. El propio diagnóstico argentino reconoce que Chile ha ganado terreno en la promoción y desarrollo turístico de la Patagonia. La frase de Sofía Heinonen, directora ejecutiva de Rewilding Argentina -«Con la Patagonia, Chile nos comió la cancha»- resume de manera gráfica esa percepción
En ese contexto, Puerto Williams está dejando de ser únicamente un pequeño asentamiento austral o un punto de partida para expediciones antárticas. La próxima apertura de The Cormorant at 55 South, un hotel de 150 habitaciones desarrollado con una inversión cercana a los US$50 millones por la familia Pivcevic junto a Silversea Cruises, perteneciente al Grupo Royal Caribbean, busca precisamente ampliar esa lógica: que los pasajeros no solo pasen por la localidad antes de embarcar hacia el continente blanco, sino que permanezcan allí y consuman experiencias en tierra. La apuesta se suma a una infraestructura que también comienza a tomar forma. El desarrollo portuario, las mejoras en el aeródromo y el crecimiento de las recaladas de cruceros apuntan a convertir a Puerto Williams en un destino con mayor capacidad para recibir visitantes internacionales. De hecho, durante la temporada 2025-2026 la localidad registró 53 recaladas, con 14.892 pasajeros y tripulantes, un 6% más que el período anterior, mientras para la próxima temporada se proyecta otro incremento. Pero llegar hasta allí todavía está lejos de ser tan sencillo como hacerlo a Ushuaia. Desde Santiago, Puerto Williams exige pasar por Punta Arenas y luego optar entre un vuelo regional o una extensa travesía marítima. Ushuaia, en cambio, cuenta con una conectividad aérea considerablemente mayor y una infraestructura turística desarrollada durante décadas. Esa diferencia explica buena parte de la ventaja argentina y, al mismo tiempo, permite dimensionar el desafío que enfrenta Chile
Una travesía que todavía marca diferencias
Para un turista que parte desde Santiago, llegar a Puerto Williams requiere necesariamente pasar por Punta Arenas. Desde la capital, el primer tramo puede realizarse en vuelos comerciales y, posteriormente, el viajero puede escoger entre un vuelo regional de aproximadamente una hora y media o una travesía marítima que puede extenderse por más de 30 horas. La alternativa aérea suma un costo cercano a los $140.000-$250.000 por tramo, mientras que el viaje marítimo puede superar los $250.000 considerando la combinación completa. Para un chileno, Ushuaia, en cambio, puede alcanzarse mediante una conexión Santiago-Buenos Aires y luego otro vuelo hacia el extremo sur argentino. El trayecto aéreo total bordea las 7 a 9 horas y los pasajes ida y vuelta pueden encontrarse desde unos $230.000, aunque en temporada alta pueden llegar hasta los $750.000. Además se implementó un vuelo directo desde Sao Paulo (Brasil) con escala en Buenos Aires y luego hacia Ushuaia
Puerto Williams apuesta por infraestructura y cruceros
La subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos Valdivieso, sostuvo a Emol que el territorio chileno tiene condiciones para transformarse en una puerta relevante hacia la Antártica. Actualmente, Puerto Williams concentra entre 1,5% y 2% de los viajes internos de Magallanes, aunque su actividad internacional muestra un dinamismo mayor.

Durante la temporada 2025-2026, la localidad recibió 53 recaladas, con 7.879 pasajeros y 7.013 tripulantes, totalizando 14.892 cruceristas. La cifra significó un crecimiento de 6% respecto de la temporada anterior y para el próximo período se proyecta otro salto, de 20%. La apuesta apunta además a que los cruceros no solo utilicen Puerto Williams como punto de paso. «A diferencia de otros puertos del país, la mayoría de los cruceros que llegan a Puerto Williams no son solo de paso, sino que utilizan la ciudad como homeport para expediciones antárticas», señaló Lagos. A esto se suma una inversión de $5.500 millones para obras en el Aeródromo Guardiamarina Zañartu, además de trabajos de infraestructura portuaria y la llegada del Magellan Discoverer, presentado como el primer crucero híbrido-eléctrico de América, que operará expediciones antárticas desde Puerto Williams durante la temporada 2026-2027. El objetivo del Gobierno es que ese crecimiento se traduzca en más noches de alojamiento y mayor gasto local. «Un visitante que pernocta genera significativamente más valor para la economía local que uno en tránsito», planteó la subsecretaria a Emol.
La respuesta de Ushuaia: «No perder el liderazgo»
Desde Argentina, la mirada sobre el avance chileno combina reconocimiento y cautela. El presidente de la Cámara de Turismo de Ushuaia, Patricio Cornejo, destacó a Emol que la ciudad mantiene una posición sólida. Durante julio registró una ocupación hotelera promedio de 86%, impulsada principalmente por el turismo de esquí y la llegada de visitantes argentinos y brasileños. Además, el destino cuenta con alrededor de 14 vuelos diarios promedio, considerando las frecuencias regulares y las conexiones directas desde Brasil.

Pero Cornejo también reconoce el trabajo que se está realizando en Puerto Williams. «Puerto Williams está buscando del otro lado de la cordillera son muy constantes en el trabajo y en los objetivos», afirmó, destacando que Chile ha mantenido políticas de Estado que trascienden los cambios de administración. Su diagnóstico, eso sí, es que Puerto Williams todavía tiene una brecha importante que cubrir. «Puerto Williams, por lo menos en el mediano o largo plazo, de acá a 10 años o más, va a tener que trabajar en ser una puerta de entrada a la Antártica, pero de nicho», sostuvo. La razón, según explicó, está en la capacidad hotelera, aeroportuaria y logística que aún debe desarrollar la localidad chilena para competir a gran escala con Ushuaia. «Lo que nosotros tenemos que hacer es mejorar las cosas para no perder el liderazgo», resumió Cornejo.
La competencia existe, pero también el negocio compartido
La propia subsecretaria Lagos evitó plantear el escenario como una confrontación directa. «No creo que la conversación deba centrarse en una lógica de competencia con Ushuaia», afirmó, apuntando a que Puerto Williams debe desarrollar sus propias capacidades como destino de intereses especiales. Fedetur compartió parcialmente esa mirada. Su presidenta ejecutiva, Mónica Zalaquett, señaló a Emol que existe competencia, pero sostuvo que ambos países pueden beneficiarse de un circuito turístico integrado. «Naturalmente existe competencia, pero también hay un enorme espacio para la complementariedad», afirmó. El desafío, agregó, es que Chile consiga que quienes llegan a la Patagonia permanezcan más tiempo en el país y recorran una mayor cantidad de destinos.

Desde Ushuaia, incluso las voces más enfocadas en defender el liderazgo reconocen esa posibilidad. Cornejo planteó que mejorar las conexiones binacionales por el canal Beagle permitiría que ambos destinos funcionen de manera complementaria y no necesariamente como sustitutos. «La demanda más real que hay es mejorar el tránsito y las condiciones y los costos binacionales en el Canal Beagle», aseveró.
Transformar hoteles en un destino
El crecimiento de Puerto Williams no pasa solamente por levantar nuevos establecimientos. El verdadero desafío será generar un ecosistema turístico capaz de sostener un flujo internacional creciente. Zalaquett advirtió que «la inversión hotelera es una excelente noticia, pero por sí sola no construye un destino». A su juicio, se requiere avanzar simultáneamente en conectividad, infraestructura, promoción internacional, capital humano y experiencias de mayor estándar. Ese punto también aparece en el diagnóstico argentino. Cornejo afirmó que Puerto Williams aún posee una capacidad hotelera limitada para absorber un crecimiento acelerado del turismo antártico, un segmento que requiere habitaciones disponibles de manera constante debido a la rotación de pasajeros de las expediciones. Por eso, planteó que el camino para Chile está en construir un segmento propio: «Todavía le queda desarrollarse y por eso yo creo que lo mejor que puede hacer Puerto Williams es dedicarse a construir su nicho de turismo antártico y volverse muy eficiente y muy competitivo».
Argentina reconoce una ventaja chilena
La discusión también toca una herida más amplia: la percepción de que Argentina ha perdido terreno frente a Chile en el desarrollo turístico de la Patagonia. El presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Juan Daniel González, subraya que Chile ha avanzado de manera sostenida en materia antártica. «Nosotros tenemos que reconocer que el trabajo que ha hecho Chile con la Antártida es muy prolijo y constante, es algo que nosotros no hemos hecho», afirmó.
«Sí, es posible que Chile haya tomado la delantera varios años antes al desarrollar el turismo antártico y Argentina previamente cero». Sin embargo, González no interpreta el crecimiento chileno como una pérdida automática para Ushuaia. Asegura que Puerto Williams todavía representa volúmenes pequeños frente a la ciudad argentina y que una mayor oferta al otro lado del canal puede terminar beneficiando a ambos destinos. «Me parece que Puerto Williams crezca en servicios ayuda a potenciar la región«, afirmó.
Dos ciudades, una misma apuesta
La paradoja es que ambos lados parecen tener claro que la competencia existe, pero también que el crecimiento de uno puede alimentar al otro. Puerto Williams tiene como principales cartas su cercanía con la Antártica, su posicionamiento como destino de naturaleza y expedición y el desarrollo de nueva infraestructura. Ushuaia, en cambio, parte con una ventaja significativa en conectividad, capacidad hotelera, servicios y volumen de visitantes. La presidenta de Fedetur resume el desafío chileno en una idea: «Puerto Williams tiene condiciones extraordinarias para posicionarse dentro de ese circuito y, al mismo tiempo, fortalecer la participación de Chile en el turismo antártico». Mientras tanto, desde Ushuaia saben que el avance chileno obliga a moverse. «No es tan mal que ustedes avancen, sino que nosotros tenemos que ver cómo hacemos para que no nos ganen. Y ustedes pensarán exactamente lo mismo que nosotros, cómo hacemos para ganar», admitió Cornejo.
Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/08/16/1208563/ushuaia-versus-puerto-williams.html?shem=dsdf,sharefoc,agadiscoversdl,,sh/x/discover/m1/4
