El congresista republicano Thomas Massie acusó públicamente al exduque de York, Andrew Mountbatten-Windsor, de haber cometido delitos sexuales en territorio estadounidense. La afirmación fue realizada durante un discurso en la Cámara de Representantes, en Washington D. C., en el marco de su campaña para que se investigue a todas las personas vinculadas al fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. Andrew niega categóricamente haber cometido cualquier delito.

La acusación en el Congreso

Massie, representante por Kentucky y una de las figuras más activas en la iniciativa para divulgar los llamados archivos de Epstein, mencionó al exduque de York junto a otros nombres asociados públicamente al magnate:

  • Jes Staley, exCEO de Barclays
  • David Copperfield, ilusionista
  • Jeffrey Epstein

Durante su intervención, afirmó: “Y el príncipe Andrés, que cometió delitos sexuales en Estados Unidos.”

El legislador sostuvo que su exposición pública busca presionar al Departamento de Justicia para que avance con investigaciones y eventuales procesamientos.

Massie impulsa un proyecto para obligar al Gobierno estadounidense a publicar todos los documentos relacionados con Epstein que aún permanecen reservados.

El antecedente: las acusaciones de Virginia Giuffre

Las palabras de Massie reavivaron el caso de Virginia Giuffre, quien denunció haber mantenido encuentros sexuales con Andrew cuando tenía 17 años, tras ser víctima de trata por parte de Epstein. Según su testimonio, dos de esos episodios habrían ocurrido en:

  • Nueva York
  • La isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes de EE.UU.

El tercero habría tenido lugar en Londres.

Giuffre presentó una demanda civil en Estados Unidos. El caso terminó con un acuerdo económico extrajudicial, estimado en 12 millones de libras, sin admisión de responsabilidad por parte de Andrew. Giuffre murió en 2025, según la BBC.

Una nueva denunciante evalúa declarar

Poco antes del discurso de Massie, se conoció que otra mujer, cuya identidad permanece reservada, está considerando declarar ante investigadores británicos. Asegura que Epstein la trasladó al Reino Unido para mantener relaciones sexuales con Andrew en Royal Lodge, su residencia en Windsor, en 2010.

La mujer, representada por el abogado Bradley Edwards, afirma que:

  • tenía veintitantos años,
  • pasó una noche con Andrew,
  • luego recibió una visita guiada por el Palacio de Buckingham,
  • y fue invitada a tomar el té.

Edwards indicó que la denunciante evalúa colaborar, aunque su principal preocupación es proteger su privacidad y a su hijo.

La investigación británica sobre Andrew

Andrew fue arrestado en febrero, el día de su cumpleaños número 66, bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de funciones públicas. La investigación se abrió tras la publicación de documentos de la Administración Trump que sugerían que el exduque habría compartido información confidencial con Epstein, incluyendo:

  • informes sobre visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur,
  • detalles sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de Helmand, Afganistán.

En mayo, la Policía de Thames Valley amplió la investigación para incluir posibles hechos de trata de personas con fines de explotación sexual. El caso recibe recursos equivalentes a los de una investigación por delitos graves.

Mensajes entre Andrew y Epstein

Documentos difundidos por el Departamento de Justicia incluyen mensajes de 2010 en los que Epstein le proponía presentarle a Andrew una mujer rusa de 26 años, descrita como “inteligente, atractiva y de confianza”. No está claro si se trata de la misma denunciante representada por Edwards.

Un señalamiento político, no una imputación judicial

La acusación de Massie no constituye una imputación formal ni una condena. Pero incrementa la presión política sobre las autoridades de Estados Unidos y Reino Unido para esclarecer:

  • el alcance de los vínculos entre Andrew y Epstein,
  • la veracidad de las denuncias,
  • y si existen elementos suficientes para avanzar con nuevas acciones penales.

El caso vuelve a colocar al exduque de York en el centro de una controversia internacional que lleva más de una década.

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