La caída del consumo y el aumento de los costos operativos profundizan la crisis del sector supermercadista. Cadenas históricas como Día, Vea y Toledo cierran sucursales y enfrentan dificultades, mientras las grandes empresas avanzan con cambios en sus modelos de negocio.

Mientras en Europa los supermercados enfrentan los desafíos que le plantean los repetidos ciberataques en Argentina, los comercios buscan atravesar las dificultades que suponen la caída del consumo y el aumento de sus costos operativos. El escenario nacional se mueve a distinto ritmo, con firmas históricas en problemas y cierres, por un lado, y grandes cadenas que buscan adaptarse al nuevo contexto local.

El retroceso de grandes cadenas

Aunque no hay cifras oficiales o estudios privados que permitan cuantificar la cantidad de supermercados que cerraron desde la llegada de Javier Milei, es posible rastrear algunos casos que dan cuenta del retroceso.

En medio de la crisis de consumo que atraviesa la Argentina, la cadena de supermercados Día inició un proceso para cambiar de dueño en el país. La búsqueda de un comprador para su operación local -que también podría derivar en la incorporación de un socio estratégico que aporte capital a la firma- comenzó luego de que la empresa cerrara 34 de sus locales. La cadena de origen español había cerrado el 2025 con 1.007 tiendas, cuando a finales de 2024, se registraban un total de 1.041 comercios.

Otro gigante que debió cerrar comercios en el país es el supermercado Vea, perteneciente al grupo chileno Cencosud. En el último trimestre de 2025, la compañía bajó las persianas de 13 sucursales de la cadena, a lo que se sumaron también el cierre de un local de Disco, también perteneciente al mismo grupo empresarial.

La semana pasada, el grupo Vea cerró una sucursal en San Juan, lo que dejó un saldo de 12 trabajadores despedidos y sin reubicación, y otra en Neuquén. Los cierres son consecuencia de una combinación de factores que vienen afectando la rentabilidad del sector: la caída de las ventas, la suba de los costos operativos y las dificultades para renegociar los alquileres de los inmuebles donde operan.

La reducción del histórico Toledo

Los supermercados Toledo, emblema de Mar del Plata y demás distritos de General Pueyrredón, atraviesa una crisis financiera que podría poner en juego la continuidad de sus operaciones en la Costa Atlántica.

 La cadena había vendido tres de sus sucursales y analizaba desprenderse de otros activos para avanzar hacia un proceso de “redimensionamiento”. Guillermo Bianchi, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA), había señalado que la venta se produjo “sin personal”, por lo que los empleados fueron reubicados en otras sucursales que aún siguen operativas.

Esa operación no fue el primer recorte que había llevado adelante la compañía. Según información de la prensa local, Toledo ya había avanzado con la venta de otros dos locales. El achicamiento de la firma atiende a las dificultades financieras que, entre otras cuestiones, condujeron a un atraso en el pago de los salarios.

En este contexto, el sindicato pidió que las autoridades municipales de General Pueyrredón, Mar Chiquita y General Alvarado se involucren en las audiencias con la cúpula de la compañía para obtener respuestas respecto del futuro de la firma.

Como contó Mundo Gremial, tras dos meses de audiencias, la empresa aún no presentó un plan de negocios concreto que permita conocer cómo continuarán las operaciones y qué medidas adoptarán para garantizar la preservación de los puestos de trabajo.

Este jueves, se celebrará una nueva audiencia en busca de respuestas por la situación de los trabajadores y los problemas financieros que, según preveían, podrían derivar en un incumplimiento del pago de los salarios correspondientes a octubre.

Cadenas en reestructuración

Otras famosas cadenas de supermercados se están volcando hacia locales de menores dimensiones para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. Es el caso, por ejemplo, de Carrefour y Coto que, en los últimos años, avanzaron con la implementación de un nuevo formato de comercios de cercanía, más reducidos.

Mientras la primera firma continúa ampliando su formato “express”, la segunda firma ya estrenó un nuevo formato con la instalación de un “cotito” en el barrio porteño de Balvanera. El esquema -que aún no fue replicado en otras zonas- promete tiendas ultra reducidas y 100% automatizadas con el fin de competir con los comercios de barrio y supermercados chinos. La propuesta abre dudas respecto del futuro de los trabajadores si la empresa decidiera continuar con este formato.

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