El lamentable episodio delictivo tuvo lugar este fin de semana en nuestra ciudad, donde dos delincuentes sustrajeron una importante cantidad de mercadería del restaurante y, lejos de ocultar el botín, lo habrían consumido en un asado pocas horas después del robo. (galería de fotos)
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando desconocidos ingresaron al local gastronómico “Lo de Nené”, ubicado sobre calle Almafuerte al 500 y permanecieron dentro del local, más de dos horas. Los malhechores se llevaron gran cantidad de productos alimenticios, incluyendo cortes de carne, vinos y whisky de gran valor, lo que motivó una investigación inmediata por parte de la policía.
Gracias a las primeras averiguaciones y a los registros obtenidos durante ese mismo día en las cámaras de seguridad del local, los sospechosos ya se encontraban prácticamente identificados. Como resultado, este lunes por la tarde se realizaron dos diligenciamientos en dos viviendas situadas muy cerca del restaurante afectado.
Los operativos, llevados a cabo por personal de la División Robos y Hurtos de la Comisaría Primera, tuvieron lugar en los domicilios ubicados en Almafuerte 473 (al fondo) y Rivadavia 1630, en éste domicio hace un tiempo atrás hubo un incendio de grandes dimenciones. Allí se procedió a notificar de derechos y garantías a dos hombres señalados como presuntos autores del ilícito: Juan Ramón Aguilar Calisto y Néstor Fabián Ulloa Calisto.

Durante los procedimientos se logró recuperar parte de la mercadería robada, aunque una porción significativa –en especial los cortes cárnicos y bebidas alcohólicas– no pudieron ser halladas. Al ingresar a uno de los domicilios allanados, los efectivos notaron que el asador aún se encontraba tibio y con restos recientes, lo que indicaría que gran parte del botín habría sido consumido en una reunión durante el mismo domingo en un asado.
La evidencia encontrada en el lugar no solo respalda esta hipótesis, sino que también muestra la desfachatez de los involucrados, quienes aparentemente celebraron su accionar con un festín improvisado. Esta conducta podría ser tenida en cuenta por la Justicia a la hora de evaluar la intencionalidad y desprecio por esfuerzo del comerciante.
Desde la policía se destacó la rápida respuesta operativa que permitió esclarecer en pocas horas el hecho y recuperar parte de los bienes sustraídos. No obstante, la investigación continúa abierta para determinar si hubo más personas involucradas y qué destino tuvo el resto de la mercadería.

Este episodio vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en los barrios de Río Grande, especialmente en sectores comerciales donde los pequeños y medianos empresarios ya vienen enfrentando serias dificultades económicas. El robo, además de lo material, representa un fuerte golpe para el esfuerzo diario de quienes sostienen sus emprendimientos en un contexto complicado.
Fuentes judiciales confirmaron que se evalúan los pasos a seguir en la causa y que los sospechosos continuarán ligados al expediente bajo investigación por el delito de hurto calificado.




