El Gobierno nacional aceptó introducir cambios en el proyecto de reforma laboral que será debatido este miércoles en el Senado. La decisión se produjo tras las negociaciones encabezadas por Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en la Cámara Alta, con sectores de la oposición dialoguista.

Claves de las modificaciones

El punto más relevante fue la eliminación del artículo que proponía una rebaja del 3% en el impuesto a las ganancias para las empresas, medida que impactaba directamente en la coparticipación federal. Con esta decisión, los gobernadores provinciales evitaron resignar una cifra estimada en 3 billones de pesos, lo que allanó el camino para la aprobación del proyecto.

Bullrich confirmó la quita de la cláusula en una conferencia de prensa en el Senado, acompañada por Eduardo Vischi (UCR, Corrientes) y Martín Goerling (Pro, Misiones). “Decidimos postergar el tratamiento del Impuesto a las Ganancias hasta construir un proyecto de reforma fiscal integral, que integre a los tres niveles impositivos: nacional, provincial y municipal”, afirmó.

Concesiones a gremios y empresarios

La Casa Rosada también cedió ante reclamos de la CGT y resolvió mantener el aporte patronal a las obras sociales en el 6%. Asimismo, los aportes solidarios de los trabajadores seguirán siendo compulsivos por dos años más, con un tope del 2%. Vencido ese plazo, pasarán a ser voluntarios. Los empleadores continuarán actuando como agentes de retención de la cuota sindical, garantizando la recaudación gremial.

Las cámaras empresarias lograron, por su parte, eliminar la cláusula que hacía voluntarios los aportes de sus integrantes. Al igual que en el caso sindical, el aporte será obligatorio por dos años, limitado al 0,5%.

Un total de 28 cambios

En total, el Gobierno aceptó 28 modificaciones, enviadas a los senadores tras recibir el visto bueno de la mesa política en Casa Rosada. Algunos cambios fueron de redacción, como la eliminación de la expresión “industria del juicio” en referencia a la justicia laboral.

Bullrich aseguró que todos los cambios fueron consensuados con la oposición dialoguista, lo que anticipa un apoyo de entre 42 y 44 votos en la votación general. En el debate en particular, la votación será por títulos y se estima que los números varíen, aunque con mayoría asegurada para cada modificación.

Un giro en la estrategia oficial

La nueva postura del Gobierno contrasta con la línea dura que había trascendido la semana pasada, cuando fuentes oficiales aseguraban que no se modificaría “ni una coma” del proyecto original. El encuentro de la mesa política, encabezado por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y con la participación de Karina Milei, Martín Menem, Patricia Bullrich, Diego Santilli, Luis Caputo, Santiago Caputo, Ignacio Devitt y Eduardo “Lule” Menem, terminó por definir el cambio de estrategia.

Los ejes de la reforma

Más allá de las concesiones, el proyecto mantiene sus ejes centrales:

  • Reducción de cálculos indemnizatorios.
  • Mayor flexibilidad para contratar y despedir personal.
  • Limitaciones al derecho de huelga.
  • Reconfiguración del poder de representación y recaudación sindical.

Con las modificaciones aceptadas, el oficialismo busca garantizar la aprobación de una de las reformas más sensibles de su agenda, en un escenario de negociación política que combina tensiones con gobernadores, gremios y empresarios.

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