Con el inicio de enero de 2026, los trabajadores metalmecánicos comenzaron a percibir el incremento salarial acordado en las últimas paritarias de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). El ajuste, que se aplica desde el 1° de enero, corresponde al tramo del 4,2% remunerativo previsto en el convenio firmado con las cámaras empresarias Adimra, Afarte, Camima, Caiama, Fedehogar y AFAC.

Un acuerdo que abarca todo el período 2025-2026

El entendimiento paritario, que rige entre abril de 2025 y marzo de 2026, contempla un incremento remunerativo acumulado del 14%. Dicho aumento se distribuye en dos tramos del 4,2%, aplicados en noviembre de 2025 y enero de 2026, además del pago de sumas fijas no remunerativas que totalizan $160.000. Estos montos se abonan entre octubre de 2025 y marzo de 2026, con vigencia hasta el 31 de marzo, fecha en la que está prevista una cláusula de revisión para evaluar la evolución inflacionaria y el poder adquisitivo de los salarios.

El nuevo piso salarial: más de un millón de pesos

Desde enero de 2026, el Ingreso Mínimo Global de Referencia para los metalmecánicos se fija en $1.004.438 mensuales. Este valor funciona como piso salarial e incluye conceptos remunerativos y no remunerativos, aunque no contempla horas extras ni impacta en el cálculo de indemnizaciones.

Las escalas básicas para los trabajadores mensualizados superan los $793.000 en las categorías más bajas y alcanzan cifras superiores al millón de pesos en los niveles administrativos y técnicos más altos. En tanto, el valor de la hora para el personal jornalizado parte de poco más de $4.100 y supera los $6.500 en las categorías superiores.

Este ajuste salarial busca recomponer el ingreso de los trabajadores en un contexto de alta inflación y creciente presión sobre el costo de vida, especialmente en sectores industriales que han sufrido una fuerte caída en el poder adquisitivo durante los últimos años.

La situación de los siderúrgicos: negociaciones abiertas

Distinta es la realidad de los trabajadores siderúrgicos, encuadrados en la Rama 21. Ese sector quedó excluido del acuerdo paritario firmado para la metalmecánica y finalizó 2025 sin un entendimiento salarial específico. Las negociaciones con las empresas del rubro permanecen abiertas, lo que genera incertidumbre en miles de empleados que esperan una recomposición acorde a la dinámica inflacionaria y a las exigencias de la producción siderúrgica.

Impacto en la industria y expectativas futuras

El acuerdo de la UOM no solo representa un alivio para los trabajadores metalúrgicos, sino que también marca un precedente en el sector industrial argentino. La recomposición salarial busca equilibrar las tensiones entre la necesidad de sostener la competitividad de las empresas y la urgencia de garantizar ingresos dignos para los empleados.

Los analistas señalan que la cláusula de revisión prevista para marzo será clave para definir el rumbo de las negociaciones en 2026. En un escenario económico volátil, la capacidad de los gremios y las cámaras empresarias para alcanzar consensos será determinante en la estabilidad laboral y en la continuidad de la producción metalúrgica y siderúrgica.

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