La presentación de la defensa de Nahir Galarza ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJ) no solo reabre el expediente más mediático de la provincia en la última década: también vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema penal, la calidad de las pericias y el impacto de la perspectiva de género en fallos firmes.
La joven, condenada a prisión perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo, busca que el máximo tribunal provincial revise la sentencia a través de un mecanismo excepcional previsto en el artículo 527 del Código Procesal Penal. La acción, que solo procede en casos extraordinarios, apunta a dos ejes: prueba presuntamente falsa y aplicación de una interpretación legal más gravosa.
Un caso que marcó un antes y un después en la justicia entrerriana
El crimen de Pastorizzo, ocurrido el 29 de diciembre de 2017, se convirtió en uno de los expedientes más seguidos del país. La condena a perpetua dictada en 2018 fue ratificada por todas las instancias, incluida la Corte Suprema, que en 2024 dejó firme el fallo.
La nueva presentación de la defensa, encabezada por Eduardo Gerard, es la primera que intenta reabrir el caso desde un ángulo técnico y no desde la estrategia mediática que caracterizó etapas anteriores.
El punto más sensible: la pericia del celular
La defensa cuestiona la pericia informática realizada por Gabriela Laiño, una licenciada en Bromatología que integraba la Policía de Entre Ríos. Su informe —de más de 1.500 páginas— fue decisivo para acreditar la relación de pareja entre Galarza y Pastorizzo, elemento que habilitó el agravante por el vínculo.
Gerard sostiene que:
- Laiño habría denunciado presiones internas para realizar pericias fuera de su área de formación.
- El análisis habría omitido conversaciones con otro hombre que, según la defensa, podrían modificar la interpretación del vínculo.
- La pericia habría excedido las competencias técnicas de la profesional.
Si el STJ considera que la prueba es inválida o que su producción fue irregular, podría abrir la puerta a revisar la calificación legal del homicidio.
El debate por la perspectiva de género
El planteo también cuestiona que el tribunal no aplicó criterios de perspectiva de género, pese a que Galarza denunció violencia en la relación. La defensa cita fallos posteriores de la Corte Suprema y del propio STJ que, según su interpretación, permitirían revisar el caso bajo estándares más recientes.
El eje central: ¿Puede sostenerse el agravante por el vínculo si no se acreditó un proyecto de vida en común?
La respuesta del tribunal será clave para determinar si la condena perpetua puede ser recalificada.
La estrategia de Galarza: admitir el hecho, discutir la pena
En su última aparición pública, Galarza reconoció haber matado a Pastorizzo, pero insistió en que no tuvo intención de asesinarlo y que la relación estaba atravesada por violencia. La defensa no busca revertir la autoría, sino reducir la pena eliminando el agravante por el vínculo.
Si el STJ acepta la revisión, el caso podría volver a juicio o derivar en una recalificación que habilite una pena menor y, eventualmente, una salida anticipada.
Qué puede pasar ahora
El STJ deberá decidir:
- Si la pericia cuestionada encuadra como “prueba falsa”.
- Si la interpretación del agravante fue más gravosa que la jurisprudencia vigente.
- Si corresponde reabrir un fallo firme bajo el mecanismo excepcional del artículo 527.
La resolución podría demorar semanas o meses y, de avanzar, reactivaría uno de los expedientes más sensibles del país.
