La morosidad de las familias volvió a aumentar en mayo y alcanzó el 12,8% de los créditos otorgados por el sistema financiero, según el último Informe sobre Bancos del Banco Central. El indicador subió 0,7 puntos porcentuales respecto de abril y acumula un salto de 8,3 puntos en un año, consolidando a los hogares como el principal foco de deterioro de la calidad crediticia.

El avance también elevó la irregularidad del sector privado total al 7,7%, mientras que entre las empresas la mora se ubicó en 3,5%, con un incremento mensual mínimo. La brecha es contundente: casi 13 de cada 100 pesos prestados a las familias están en mora, contra menos de cuatro en el caso de las compañías.

Préstamos personales y tarjetas: el epicentro del problema

El deterioro se concentra en las líneas de financiamiento más utilizadas para gastos cotidianos:

  • Préstamos personales: mora del 15,9% en mayo (vs. 3,5% en enero de 2025).
  • Tarjetas de crédito: mora del 13,1% (vs. 2% al inicio del año pasado).

Ambas modalidades muestran una aceleración marcada desde comienzos de 2025 y explican buena parte del salto en la irregularidad familiar.

La presión sobre los hogares se da en un contexto de caída real del crédito al consumo (-1,1% en mayo), mientras que el crédito total al sector privado creció 0,8% real, impulsado por líneas comerciales y préstamos con garantía real.

El BCRA habla de moderación, pero la mora sigue en máximos

Aunque la irregularidad volvió a subir, el Banco Central señaló que el ritmo de deterioro comenzó a moderarse. Según la entidad, el crecimiento real del saldo irregular se desacelera, lo que sugiere que la mora podría estar cerca de su techo.

En una presentación del 29 de junio, el vicepresidente del BCRA afirmó que la morosidad habría alcanzado su pico en el segundo trimestre de 2026 y que el ciclo de crédito privado estaría próximo a mejorar.

Sin embargo, los datos de mayo no muestran reversión: la mora familiar sigue en máximos y triplica el nivel de un año atrás.

Las billeteras virtuales agravan el cuadro: mora del 29,6%

El informe del BCRA solo contempla entidades financieras reguladas. Pero al sumar a los proveedores no financieros de crédito, el panorama empeora.

Según el CEPA, la mora en billeteras virtuales pasó:

  • del 7,3% en noviembre de 2024
  • al 29,6% en mayo de 2026

Superó incluso el pico de la pandemia (27,1% en mayo de 2020).

Al combinar bancos y billeteras:

  • mora total de las familias: 15,5%
  • personas con deuda: 20,9 millones
  • personas con atrasos: 5,8 millones

Entre los jóvenes, el impacto es mayor:

  • 18 a 34 años: mora del 39%
  • menores de 25: 40,9%

El sistema bancario mantiene cobertura y capital

Pese al deterioro, el BCRA sostiene que la situación no compromete la estabilidad financiera:

  • Previsiones: cubren el 86,3% de la cartera irregular.
  • Préstamos morosos descontadas las previsiones: apenas 2,2% del capital regulatorio.
  • Integración de capital: 30,7% de los activos ponderados por riesgo.
  • Exceso de capital: 280,3% sobre la exigencia regulatoria.

Los bancos tienen margen para absorber pérdidas, pero la presión sobre los hogares sigue creciendo.

El desafío: estabilizar la mora o enfrentar nuevos deterioros

La economía enfrenta un doble escenario:

  • Los bancos mantienen liquidez y previsiones suficientes.
  • Las familias continúan en niveles de mora históricamente altos, especialmente en créditos personales, tarjetas y financiamiento digital.

El interrogante para los próximos meses es si la desaceleración mencionada por el BCRA se transformará en una estabilización real, o si la pérdida de capacidad de pago seguirá empujando la irregularidad hacia nuevos máximos.

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