El calor volvió a instalarse con fuerza en gran parte del país y anticipa una semana marcada por temperaturas extremas. Según especialistas, detrás de este escenario se encuentra un bloqueo atmosférico que impide el ingreso de aire frío y prolonga las condiciones sofocantes.

El fenómeno responde a un anticiclón de gran magnitud que permanece casi inmóvil sobre la región y genera una circulación persistente de viento del norte. Ese flujo arrastra aire cálido desde latitudes bajas y evita la renovación de la masa de aire. “Durante varios días se mantiene un viento norte constante, que trae aire cálido y no permite el ingreso de frentes fríos”, explicó el meteorólogo Alpio Costa.

Este tipo de bloqueo, que actúa como una barrera para el ingreso de aire fresco, es conocido informalmente como “muro atmosférico”.

Cómo funciona el “muro atmosférico”

A la dinámica del anticiclón se suma la subsidencia, un proceso en el que el aire en capas altas desciende lentamente. Al hacerlo, se comprime por el aumento de la presión y se calienta, en lo que se conoce como calentamiento adiabático.

“Ese movimiento descendente eleva aún más la temperatura de una masa de aire que ya es cálida y, además, dificulta la formación de nubosidad”, explicó Cindy Fernández, comunicadora meteorológica de Meteored.

En pleno verano, la combinación de cielos despejados y muchas horas de radiación solar directa potencia el calentamiento del suelo y, por arrastre, del aire cercano a la superficie.

Calor seco primero, humedad después

Durante la primera etapa del evento, el calor se presenta mayormente seco, con niveles de humedad relativamente bajos. En esas condiciones, el sudor se evapora rápidamente y puede generar una sensación engañosa de menor incomodidad.

“Ese tipo de calor puede resultar menos agobiante al principio, pero es engañoso: el cuerpo pierde líquidos y sales más rápido y muchas veces la señal de sed aparece tarde”, advirtió Fernández.

Con el correr de los días y el ingreso de aire más húmedo, la sensación térmica comenzará a jugar un rol clave, intensificando el impacto del calor, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.

Más humedad y noches tropicales

A partir de este lunes, el centro de alta presión se desplazará levemente hacia el este, lo que permitirá el ingreso de aire húmedo desde latitudes tropicales. Entre lunes y miércoles, el calor húmedo se extenderá sobre la región pampeana y el norte de la Patagonia, con sensaciones térmicas que podrían alcanzar los 40 grados en áreas como el AMBA.

Además, se esperan noches tropicales, con temperaturas mínimas que no descenderán de los 24°C o 25°C, lo que dificultará el enfriamiento natural de viviendas y edificios durante la madrugada.

¿Cuándo llega el alivio?

El bloqueo atmosférico persistirá al menos 48 horas más, aunque comenzará a debilitarse de manera gradual. Hacia el martes podría avanzar un frente frío débil, con algunas tormentas aisladas y un descenso moderado de las temperaturas.

El alivio más claro llegaría recién el miércoles, cuando se forme otro anticiclón más al sur, a la altura de Buenos Aires. “Eso hace que el viento deje de ser del norte y pase a tener componente este, lo que genera un alivio parcial”, señaló Costa.

Las máximas podrían descender de valores cercanos a los 36°C a registros de entre 32°C y 33°C.

El tiempo en el AMBA

En la Ciudad de Buenos Aires, el calor seguirá siendo protagonista. Este lunes se espera una jornada muy calurosa, con cielo mayormente despejado y temperaturas entre 26°C y 36°C. El martes continuará el calor, con una máxima cercana a los 34°C y mínima de 24°C, antes de una mejora gradual hacia la tarde.

Desde el miércoles se prevé un leve descenso térmico, con máximas de alrededor de 31°C, condiciones que se mantendrán estables hacia el jueves y viernes. Además, durante el inicio de la semana podrían registrarse ráfagas de viento de hasta 50 km/h.

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