Este sábado se desarrollaron más de 3.000 manifestaciones en distintas ciudades, suburbios y zonas rurales de Estados Unidos, convocadas por el movimiento No Kings (“No a los reyes”), en rechazo al presidente Donald Trump. Las protestas, que reunieron a millones de ciudadanos, también tuvieron réplicas en ciudades europeas como Ámsterdam, Madrid y Roma, consolidando el carácter internacional de la jornada.
Contexto y motivos de la protesta
Los organizadores denunciaron el estilo de gobierno del mandatario, al que califican de autoritario, y cuestionaron la eliminación de programas de diversidad racial y de género, su negacionismo frente al cambio climático y la guerra contra Irán iniciada junto a Israel.
En Washington, cientos de manifestantes marcharon hacia el Monumento a Lincoln con pancartas que decían “¡Trump debe irse ya!” y “¡Luchemos contra el fascismo!”. En Atlanta y Michigan se registraron concentraciones masivas, incluso bajo condiciones climáticas adversas.
Expansión del movimiento
El movimiento No Kings, surgido en 2025, se consolidó como la principal expresión de resistencia contra Trump. Según los organizadores, en esta tercera jornada nacional de protesta dos tercios de los participantes provienen de zonas rurales y suburbanas, lo que refleja una ampliación de la base social del rechazo.
Participación de figuras públicas
El músico Bruce Springsteen participó en St. Paul, Minnesota, interpretando su tema Streets of Minneapolis, dedicado a dos manifestantes asesinados durante protestas contra la política migratoria. “Vimos ciudadanos asesinados en las calles por fuerzas militarizadas. Vimos familias destrozadas y comunidades inmigrantes atacadas. Todo ello en nombre de un solo hombre que pretende gobernar como un rey”, expresó el artista.
Perspectivas políticas
Las movilizaciones se producen en un contexto de caída en la aprobación presidencial —por debajo del 40%— y a pocos meses de las elecciones de medio término, en las que los republicanos podrían perder el control del Congreso.
