Meta iniciará esta semana una nueva ronda de despidos masivos que afectará a miles de trabajadores en todo el mundo, en un contexto marcado por un giro estratégico acelerado hacia la inteligencia artificial (IA) y por un clima de creciente incertidumbre dentro de la compañía que dirige Mark Zuckerberg.
La empresa reducirá cerca del 10% de su plantilla, al tiempo que dejará sin cubrir otros 6.000 puestos vacantes, según un memorando interno citado por CNBC. La medida se suma a los recortes ejecutados en enero y marzo, y vuelve a poner en debate el impacto de la IA en el empleo dentro de las grandes tecnológicas.
Una nueva ola de despidos en un año de reestructuración permanente
La reducción de personal comenzará este miércoles y afectará aproximadamente a 8.000 empleados. Se trata de la tercera gran poda en menos de cinco meses:
- Enero: cerca de 1.000 despidos en Reality Labs, la división de metaverso.
- Marzo: nuevas reducciones que alcanzaron a cientos de trabajadores y proveedores externos dedicados a la moderación de contenidos.
- Mayo: 8.000 despidos adicionales y congelamiento de 6.000 vacantes.
La compañía justificó la medida como parte de un “esfuerzo continuo por gestionar la empresa de forma más eficiente”, una frase que remite al “año de eficiencia” que Zuckerberg proclamó en 2022, cuando Meta eliminó 21.000 puestos.
A fines de 2025, Meta contaba con 78.865 empleados, según documentos presentados ante la SEC.
La apuesta por la inteligencia artificial: más inversión, menos personal
Mientras reduce su plantilla, Meta acelera su transformación hacia la IA. El mes pasado, la empresa elevó su previsión de gastos de capital para 2026 en hasta US$ 10.000 millones, llevando el total a US$ 145.000 millones. La mayor parte de ese monto se destinará a:
- Centros de datos
- Infraestructura de entrenamiento de modelos
- Capacidad de cómputo de alto rendimiento
Aunque Meta no vinculó oficialmente los despidos con la IA, Zuckerberg ya había anticipado el cambio de paradigma:
“Los proyectos que antes requerían grandes equipos ahora los completa una sola persona altamente cualificada”.
La frase sintetiza la lógica que atraviesa a toda la industria: equipos más pequeños, perfiles más técnicos y una creciente automatización de tareas.
Temor interno y polémica por una herramienta de monitoreo laboral
La tensión dentro de Meta creció en las últimas semanas por la implementación de una herramienta interna llamada Model Capabilities Initiative (MCI), diseñada para recopilar datos sobre:
- Movimientos del mouse
- Pulsaciones de teclas
- Patrones de interacción digital
El objetivo declarado es entrenar modelos de IA. Sin embargo, empleados actuales y antiguos calificaron la iniciativa como “distópica”, y advirtieron sobre riesgos para la privacidad y la confianza en el lugar de trabajo.
Una petición interna —cuyo contenido fue citado por CNBC— exige el cierre inmediato del proyecto:
“La recopilación y reutilización de este tipo de datos genera serias preocupaciones sobre la privacidad, el consentimiento y la confianza”.
La empresa no respondió públicamente a las críticas.
Más despidos en camino: agosto y fin de año, bajo la lupa
Según fuentes internas, Meta evalúa nuevas rondas de despidos en agosto y otra hacia fin de año. El temor se extiende entre los trabajadores, especialmente en áreas no vinculadas directamente al desarrollo de IA.
Expertos del sector advierten que la tendencia no es exclusiva de Meta. Umesh Ramakrishnan, director de estrategia de Kingsley Gate, sostuvo:
“Ahora el mundo entiende que los empleos están siendo reemplazados por máquinas”.
En la misma línea, Leo Boussioux, profesor adjunto de la Universidad de Washington, afirmó que las empresas están reorganizando sus estructuras frente a un hecho ineludible:
“La IA está cambiando nuestra forma de trabajar”.
Un cambio estructural en la industria tecnológica
La nueva ola de despidos confirma que la transición hacia la inteligencia artificial no solo redefine productos y servicios, sino también la estructura laboral de las grandes tecnológicas. Meta, que durante años fue sinónimo de expansión y contratación masiva, se convierte ahora en un caso emblemático de cómo la IA está reconfigurando el empleo en Silicon Valley.
El impacto final —tanto para la empresa como para el sector— recién comienza a vislumbrarse.
