La votación de la Ley de Tierras se transformó en una de las batallas políticas más tensas del Gobierno de Javier Milei, en un escenario de paridad extrema en el Senado y con un clima de incertidumbre sobre el resultado. La posibilidad de un empate llevó al Presidente a adelantar su viaje a Ecuador, para evitar que la vicepresidenta Victoria Villarruel quedara obligada a desempatar en una sesión que el oficialismo considera crítica.
Aunque se trata de un proyecto con impacto acotado en la vida cotidiana de la mayoría de los argentinos, el Gobierno concentró su estrategia política en la votación, que se perfila como una definición voto a voto. A 24 horas de la sesión, el conteo preliminar que circula entre los bloques muestra un escenario de 36 a 35, con un senador aún sin posición pública.
El temor a un “voto no positivo”
La tensión aumentó cuando se instaló la posibilidad de un 36-36, lo que obligaría a Villarruel a desempatar. En el oficialismo temen que la vicepresidenta, enfrentada políticamente con Milei desde hace meses, pudiera repetir un gesto similar al recordado “voto no positivo” de Julio Cobos en 2008.
Para evitar ese escenario, Milei decidió viajar antes de lo previsto a Ecuador, adelantando una agenda que originalmente estaba programada para el viernes. La maniobra busca impedir que Villarruel quede al frente del Senado durante la votación.
Mientras tanto, el Gobierno intensificó las presiones sobre gobernadores y aliados parlamentarios, apelando a mensajes como “no frenar el progreso del país” y “pensar en el futuro”, según reconstruyen fuentes legislativas.
Qué dicen las redes: fuerte rechazo al proyecto
La consultora Reputación Digital, dirigida por José Norte Sosa, analizó el impacto del debate en redes sociales y medios digitales. El estudio relevó 109.532 registros entre más de 5 millones de datos recopilados entre el 6 de julio y el 5 de agosto.
El resultado fue contundente: el Índice de Sentimiento Neto (ISN) arrojó –48,5, lo que indica un rechazo ampliamente mayoritario al proyecto oficialista.
El análisis incluyó publicaciones en X, Facebook, Instagram, además de menciones en radio, TV y portales digitales. Según el informe, los términos vinculados a “extranjerización” generaron una fuerte connotación negativa, mientras que las referencias a “soberanía” fueron las únicas con predominancia positiva.
Un debate político que se amplifica más allá del contenido de la ley
Aunque la Ley de Tierras podría derivar en judicializaciones y regulaciones provinciales que modifiquen su alcance, el Gobierno decidió convertirla en un símbolo político. La paridad en el Senado, la tensión con Villarruel y el impacto negativo en redes sociales potenciaron un clima de incertidumbre que se trasladó al oficialismo y a la oposición.
La votación definirá no solo el futuro del proyecto, sino también el equilibrio interno del Gobierno en un momento de alta sensibilidad política.
