Las expectativas de inflación volvieron a encenderse en febrero y marcaron el primer salto relevante en varios meses. Según la Encuesta de Expectativas de Inflación del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, la inflación esperada para los próximos 12 meses se ubicó en 35,7%, lo que implica un aumento de 4,2 puntos porcentuales respecto de enero (31,5%).

El dato, correspondiente al relevamiento realizado entre el 2 y el 12 de febrero en todo el país, refleja un cambio de tendencia tras varios meses de relativa estabilidad en las expectativas anuales.

Un salto generalizado en las expectativas

La mediana también mostró un incremento y se ubicó en 30%, cinco puntos por encima del mes anterior. Esto sugiere que el movimiento no fue marginal ni concentrado en pocos casos, sino que tuvo impacto generalizado en la percepción de los encuestados.

El rango intercuartil —que mide la dispersión entre las respuestas más bajas y más altas— se amplió a 30 puntos, lo que indica mayor heterogeneidad en las expectativas y un aumento de la incertidumbre.

Corto plazo: leve baja mensual

En contraste con el salto anual, la inflación esperada para los próximos 30 días mostró una leve mejora. En febrero, el promedio fue de 3,65%, apenas por debajo del 3,71% registrado en enero, mientras que la mediana se mantuvo en 3%.

Este desfasaje entre expectativa mensual y anual sugiere que, si bien el corto plazo aparece relativamente contenido, los encuestados no confían en que esa dinámica se sostenga durante los próximos doce meses.

Diferencias regionales

El informe detalla que las expectativas aumentaron en todas las regiones relevadas:

  • Gran Buenos Aires: 39,4% (desde 35,0%, +4,4 p.p.)
  • Ciudad de Buenos Aires: 36,8% (desde 33,5%, +3,3 p.p.)
  • Interior del país: 33,9% (desde 29,5%, +4,4 p.p.)

El Gran Buenos Aires vuelve a encabezar el ranking de mayor expectativa inflacionaria, consolidando una brecha regional que se mantiene en los últimos relevamientos.

Brecha educativa y percepción inflacionaria

Un dato relevante es que la diferencia entre hogares de mayor y menor nivel educativo —utilizada como proxy de ingresos— se redujo significativamente. En febrero la brecha fue de apenas 0,9 puntos porcentuales, frente a los 6,3 puntos del mes anterior.

En los hogares de mayor nivel educativo, la expectativa promedio subió de 29,2% a 35,4%. En los de menor nivel educativo pasó de 35,5% a 36,3%. Es decir, el aumento fue más marcado entre los segmentos de mayores ingresos, lo que explica el cierre de la brecha.

La encuesta también incorporó una medición sobre inflación percibida en los últimos 12 meses. Allí el promedio se ubicó en 38,4%, con mediana de 30%, por encima de la expectativa anual, lo que sugiere que la memoria inflacionaria reciente sigue influyendo en las proyecciones.

Metodología del relevamiento

El estudio se realizó sobre un universo de población general mayor de 18 años en grandes centros urbanos. El tamaño de la muestra fue de 1.000 casos, mediante entrevistas telefónicas (sistema CATI). El error estadístico considerado es de ±3,5% y la empresa ejecutora fue Poliarquía Consultores.

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