Las principales consultoras económicas del país estiman que la inflación de febrero se ubicará en torno al 3%, un nivel muy similar al 2,9% registrado en enero. De confirmarse, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcaría el séptimo mes consecutivo de variaciones positivas, reflejando la persistencia de presiones inflacionarias en un contexto de elevada sensibilidad social.
Un escenario de precios en tensión
El segundo mes del año estuvo atravesado por incrementos en alimentos, especialmente en carnes y verduras, que impactaron de manera directa en el índice general. A ello se sumaron ajustes en transporte y servicios regulados, aunque con cierta moderación en rubros como indumentaria y esparcimiento, que mostraron una desaceleración tras la temporada de verano y los festejos de Carnaval.
Los analistas advierten que, si bien la inflación mensual se mantiene estable en torno al 3%, la variación interanual continúa en niveles elevados, lo que refleja la dificultad de consolidar un proceso de desinflación sostenido. La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, sigue mostrando resistencia a la baja, evidenciando la inercia en la formación de precios y la indexación de contratos.
Proyecciones de las consultoras privadas
La consultora LCG reportó que los alimentos registraron un aumento superior al 3% en las últimas cuatro semanas, con un promedio mensual de 4,2%. En tanto, Eco Go, dirigida por Marina Dal Poggetto, proyectó una inflación de alimentos cercana al 2,7%, destacando que la tercera semana de febrero mostró una desaceleración respecto de las anteriores.
Por su parte, Analytica informó que en el Gran Buenos Aires los alimentos y bebidas subieron 0,8% en la tercera semana del mes, con carnes y pescados encabezando los incrementos. Econviews, en tanto, relevó un alza promedio del 1,3% en supermercados, con fuertes subas en carnes y verduras.
La Fundación Libertad y Progreso estimó una inflación mensual de 2,8%, lo que marcaría la primera desaceleración en ocho meses. Su economista jefe, Iván Cachanosky, señaló que “febrero volvería a mostrar una desaceleración de la inflación luego de ocho meses de incrementos mensuales, aunque los niveles siguen siendo altos”.
Expectativas oficiales y del mercado
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó una inflación del 2,1% para febrero y un aumento de precios del 22,4% para todo 2026. En paralelo, la Encuesta de Expectativas de Inflación del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella mostró un salto en las expectativas anuales: la inflación esperada para los próximos 12 meses se ubicó en 35,7%, 4,2 puntos por encima de enero.
Un desafío persistente
Con matices entre las distintas consultoras, el consenso apunta a que los alimentos continúan siendo el principal motor de la inflación mensual. En un escenario de actividad económica estancada y salarios debilitados, la evolución de los precios sigue siendo un factor central en la agenda pública y en las negociaciones paritarias.
El dato oficial del INDEC, que se conocerá en marzo, será clave para confirmar si la tendencia de moderación se consolida o si la inflación mantiene su resistencia estructural. En cualquier caso, los analistas coinciden en que el desafío para los próximos meses será sostener la estabilidad cambiaria y tarifaria, evitando que nuevos shocks interrumpan el delicado proceso de desinflación.
