El Gobierno nacional oficializó la creación de tres Comandos Unificados Federales que coordinarán el operativo de seguridad para la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. El dispositivo incluirá la participación de la Guardia Suiza Pontificia, el histórico cuerpo encargado de la protección del Sumo Pontífice.
La medida fue establecida mediante las resoluciones 898/2026, 899/2026 y 900/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional, que disponen un esquema de coordinación entre fuerzas federales, autoridades provinciales y representantes del Vaticano para garantizar el desarrollo de la agenda papal.
Operativo conjunto entre Argentina y el Vaticano
Según lo previsto, los integrantes de la Guardia Suiza se incorporarán a las mesas tácticas de los Comandos Unificados para coordinar protocolos de actuación, sistemas de comunicación y mecanismos de respuesta ante eventuales contingencias durante las actividades públicas del pontífice.
Su participación será especialmente relevante en:
- Los traslados urbanos del Papa.
- Las misas masivas y encuentros multitudinarios.
- El monitoreo de áreas con gran concentración de fieles.
- La coordinación de medidas de protección e inteligencia preventiva.
La estructura operativa abarcará despliegues en la Ciudad de Buenos Aires, distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y la provincia de Córdoba, donde se esperan algunos de los principales actos de la visita.
Cómo se dividirán las responsabilidades
El esquema acordado entre el Estado argentino y el Vaticano contempla una distribución precisa de funciones.
Mientras las fuerzas federales y las autoridades locales estarán a cargo de la seguridad general, el control de accesos y la protección de los espacios públicos, la Guardia Suiza mantendrá la responsabilidad directa sobre la custodia personal del Santo Padre y colaborará en la evaluación de riesgos durante los desplazamientos oficiales.
La coordinación busca unificar criterios de actuación y garantizar respuestas rápidas frente a cualquier incidente que pueda afectar la seguridad del pontífice o de los miles de fieles que participarán de las actividades.
La historia de la Guardia Suiza
Fundada en 1506 por el papa Julio II, la Guardia Suiza Pontificia es considerada el ejército profesional más pequeño del mundo y uno de los cuerpos militares activos más antiguos de la actualidad.
Aunque es mundialmente reconocida por sus vistosos uniformes renacentistas en colores azul, rojo y amarillo, la institución combina tradición con modernas técnicas de seguridad utilizadas para la protección de jefes de Estado y altas autoridades.
Su misión principal es garantizar la seguridad del Papa, custodiar los accesos al Vaticano y proteger las residencias pontificias.
Requisitos para integrar el cuerpo
El ingreso a la Guardia Suiza está sujeto a estrictas condiciones:
- Ser ciudadano suizo de nacimiento.
- Profesar la fe católica.
- Tener entre 19 y 30 años.
- Medir al menos 1,74 metros.
- Haber cumplido el servicio militar y la formación básica en las Fuerzas Armadas de Suiza.
- Aprobar exámenes médicos y psicológicos.
- Ser soltero al momento del ingreso.
Entrenamiento y equipamiento
Además de la formación ceremonial vinculada al uso de armas históricas como la alabarda y la espada, los guardias reciben entrenamiento especializado en:
- Defensa personal.
- Artes marciales.
- Combate cuerpo a cuerpo.
- Conducción evasiva.
- Protección de dignatarios.
- Manejo de armamento moderno.
Entre los equipos utilizados se encuentran pistolas SIG Sauer y fusiles de asalto Heckler & Koch, junto con sistemas de comunicación y tecnología de seguridad de última generación.
La visita de León XIV marcará uno de los acontecimientos religiosos y políticos más importantes de los últimos años en el país, y el operativo conjunto entre las autoridades argentinas y la Guardia Suiza buscará garantizar el normal desarrollo de una agenda que convocará a cientos de miles de personas.
