En medio de la escalada del crudo por la guerra en Medio Oriente, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, buscó enviar una señal de calma al mercado interno y a los consumidores: la petrolera aplicará su esquema de micropricing y “promedio móvil” (moving average) para amortiguar la volatilidad internacional y sostener precios más estables en los surtidores argentinos.
Una estrategia de contención
“YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles. Somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, afirmó Marín.
El ejecutivo explicó que la compañía trabaja con un sistema de seguimiento permanente de precios y con un esquema de promedio móvil que busca suavizar tanto los picos de alza como las bajas bruscas. El objetivo es evitar que la volatilidad externa se traslade de manera automática al consumidor local, en un mercado donde cualquier salto en naftas y gasoil repercute sobre transporte, logística, costos empresarios e inflación.
El petróleo en zona de máxima tensión
Las declaraciones se produjeron en un contexto de fuerte presión internacional. El Brent superó los u$s100 por barril y llegó a rozar los u$s118/120 en la apertura semanal, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro y por el riesgo que supone el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
La escalada bélica en Medio Oriente volvió a instalar la incertidumbre sobre la oferta global y disparó la reacción de los mercados, con un impacto directo en los costos energéticos y logísticos.
Argentina frente al shock externo
Aunque el país ganó relevancia energética por el desarrollo de Vaca Muerta, los combustibles locales no están completamente blindados frente a un shock internacional persistente. La promesa de YPF funciona como una barrera de contención: amortiguar el impacto mientras el mercado global define si se trata de un salto transitorio o de un nuevo escalón para el crudo.
Qué puede pasar con la nafta
Para los analistas, la clave estará en la duración del shock. Si el alza del petróleo se desinfla en pocos días, el esquema de promedio móvil permite a YPF evitar una corrección abrupta. Pero si el Brent permanece durante semanas en niveles de tres dígitos, la presión sobre los precios internos puede empezar a crecer, incluso con una estrategia gradual.
En ese escenario, la petrolera puede ganar tiempo y suavizar el traslado, pero no eliminarlo por completo si el nuevo contexto internacional se consolida. La tensión que observa el mercado argentino es clara: sostener estabilidad en medio de un escenario global cada vez más inestable.
