A casi seis meses del fatal siniestro vial ocurrido el 18 de mayo en cercanías del puente peatonal de la clínica Cemep, familiares, amigos y referentes comunitarios realizaron este sábado un emotivo homenaje en el lugar del hecho.

Dos estrellas amarillas fueron pintadas sobre el asfalto para recordar a Jhonatan Araujo y Karina Cabrera, la pareja que perdió la vida tras ser embestida por un conductor que invadió el carril contrario y también falleció en el impacto.

El accidente, que conmocionó a la comunidad riograndense, ocurrió en un tramo de doble circulación de la ruta, donde el vehículo que provocó la tragedia circulaba a alta velocidad y de manera imprudente. Araujo y Cabrera viajaban junto a sus dos hijos menores de edad, quienes milagrosamente sobrevivieron al choque, aunque uno de ellos continúa en proceso de recuperación por las graves secuelas sufridas.

Durante la jornada de homenaje, familiares, amigos y miembros de la agrupación Estrellas Amarillas se congregaron en el sitio para rendir tributo a las víctimas. Además de las estrellas pintadas, se colocó señalética vial que identifica el lugar como “escena de una tragedia vial”, en un gesto que busca generar conciencia sobre las consecuencias irreversibles de la imprudencia al volante.

Uno de los momentos más conmovedores del acto fue la participación de uno de los hijos de la pareja, quien tomó parte activa en el pintado de las estrellas. El gesto, cargado de significado, fue acompañado por el silencio respetuoso de los presentes. Los familiares compartieron que el otro niño continúa bajo tratamiento médico, enfrentando un largo camino de rehabilitación física y emocional.

La iniciativa se enmarca en el trabajo que la agrupación Estrellas Amarillas realiza en todo el país, promoviendo la memoria de las víctimas de siniestros viales y fomentando una cultura de respeto y responsabilidad en el tránsito. En Río Grande, este nuevo señalamiento se suma a otros ya existentes, que funcionan como recordatorios visibles de vidas truncadas por decisiones negligentes.

El homenaje no solo buscó honrar la memoria de Jhonatan y Karina, sino también renovar el llamado a la reflexión colectiva sobre la importancia de conducir con responsabilidad. En palabras de los familiares, “no hay forma de reparar el daño causado, pero sí de evitar que vuelva a ocurrir”.

En diálogo con Noticias 360, Carmén Ovejero refirió que han sido momentos muy dificiles pasra ambas familias, que Lautaro, uno de los niños aún sigue internado con secuelas que van a llevar un tiempo de recuperación y hace un llamamiento a todos para que ninguna familia vuelva a pasar lo mismo debido a la irresponsabilidad al volante, que destruyeron una familia que volvía del Cabo Domingo de disfrutar de una tarde y hoy dos niños de muy corta edad, se encuentran sin sus padres.

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