El riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 700 puntos básicos y alcanzó los 707 puntos en las primeras operaciones de este jueves, consolidándose en los niveles más elevados del último año. La suba se produjo en un contexto de nuevas caídas de los bonos soberanos argentinos, deterioro de los activos locales y un escenario internacional marcado por una creciente aversión al riesgo.
La escalada del indicador coincide con una jornada negativa para los mercados argentinos: los bonos en dólares retroceden hasta 1%, mientras que los ADR de compañías nacionales que cotizan en Wall Street registran bajas promedio del 1,5%.
Bonos y acciones sufren nuevas ventas
La presión sobre los activos argentinos continúa intensificándose.
Los bonos soberanos operan con pérdidas generalizadas, mientras que las acciones argentinas en Nueva York muestran una fuerte toma de ganancias, particularmente en el sector financiero.
Entre las mayores bajas aparecen:
- Banco Macro: -3,8%
- BBVA: -3,8%
- Grupo Financiero Galicia: -3,7%
- Supervielle: -3,7%
La excepción de la jornada es Globant, que logra avanzar cerca de 3%.
En la evolución mensual, varias compañías acumulan pérdidas significativas, reflejando el deterioro del apetito por el riesgo sobre los activos argentinos.
La economía muestra señales de desaceleración
La incertidumbre financiera coincide con datos económicos menos alentadores.
La actividad económica registró una caída interanual del 1,7%, mientras que la variación desestacionalizada apenas exhibió una mejora del 0,1%.
Estos números alimentan las advertencias de economistas que consideran que la economía se encuentra cerca de ingresar en una nueva fase recesiva.
El mercado sigue con atención la capacidad del Gobierno para sostener la recuperación en un contexto de menores niveles de actividad y creciente tensión financiera.
El contexto internacional también juega en contra
La suba del riesgo país no puede analizarse únicamente desde la realidad local.
Los mercados globales atraviesan jornadas de alta volatilidad debido a:
- Resultados corporativos por debajo de las expectativas.
- Tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
- Incremento del precio del petróleo.
- Cambios en las expectativas sobre tasas de interés internacionales.
El petróleo Brent volvió a escalar y ya cotiza cerca de US$ 112 por barril, mientras los inversores reducen exposición a activos considerados más riesgosos.
Qué explicó Milei sobre la suba del riesgo país
Durante su visita a España, el presidente Javier Milei atribuyó el aumento del indicador a tres factores principales:
- La inestabilidad internacional.
- El historial de incumplimientos de deuda de la Argentina.
- La incertidumbre política vinculada a las elecciones presidenciales de 2027.
Según el mandatario, la Argentina continúa siendo un activo extremadamente sensible a los cambios del mercado global, situación que amplifica los movimientos negativos cuando aumenta la aversión al riesgo.
A pesar de ello, defendió los fundamentos de su programa económico y sostuvo que una mejora del escenario internacional y una eventual continuidad política del modelo podrían permitir una nueva baja del riesgo país en los próximos años.
Fuerte castigo en Asia y huida global del riesgo
La jornada también estuvo marcada por importantes pérdidas en los mercados asiáticos.
Entre los principales retrocesos se destacaron:
- Corea del Sur: -4%
- Japón: -2,6%
- Hong Kong: más de -3%
Las ventas masivas reflejan una búsqueda de refugio por parte de los inversores, que simultáneamente reducen posiciones en acciones, criptomonedas y deuda emergente.
El Bitcoin registra su caída más pronunciada de las últimas semanas, mientras aumenta la demanda de activos considerados seguros.
La preocupación central del mercado
Más allá del contexto internacional, la atención sigue puesta sobre un interrogante clave: la capacidad de la Argentina para sostener el acceso a dólares y afrontar los vencimientos de deuda de los próximos años.
Con el riesgo país nuevamente por encima de los 700 puntos, el mercado vuelve a exigir definiciones sobre financiamiento, acumulación de reservas y perspectivas políticas de cara al ciclo electoral de 2027.
Por ahora, los inversores parecen haber dejado atrás el optimismo que llevó al indicador a la zona de los 400 puntos y comienzan a operar bajo un escenario de mayor cautela e incertidumbre.
