El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este jueves la segunda revisión del acuerdo vigente bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF) y dio por concluida la Consulta del Artículo IV de 2026. Con esta decisión, el organismo habilitó un desembolso inmediato de aproximadamente US$ 1.000 millones, elevando a US$ 15.800 millones el total girado desde la firma del programa.
En su evaluación, el Fondo destacó que la implementación del programa “se ha mantenido sólida” pese a un contexto global y local más complejo. Sin embargo, advirtió que no se cumplió la meta de acumulación de reservas internacionales netas (RIN) correspondiente a diciembre.
Aun así, el board valoró que se alcanzaron la mayoría de los criterios de desempeño y respaldó las “medidas correctivas” aplicadas por el Banco Central y el Ministerio de Economía para recomponer reservas y reducir el riesgo país.
Elogios y advertencias: la receta fiscal del FMI
Tras la reunión, la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, emitió un comunicado en el que destacó los avances del programa:
“Las autoridades argentinas han seguido logrando importantes avances en la estabilización y la creación de una economía más orientada al mercado”.
Georgieva señaló que la incertidumbre política de 2025 afectó temporalmente el crecimiento y la desinflación, pero valoró la recuperación posterior de reservas, la mejora en la confianza y el proceso de baja de la inflación.
El FMI pidió sostener el equilibrio fiscal de caja, mediante:
- nuevas reducciones de subsidios energéticos,
- mejor focalización de la asistencia social,
- contención del gasto discrecional,
- y compensación del impacto de iniciativas legislativas que impliquen mayor gasto.
A mediano plazo, el organismo reclamó reformas estructurales en los sistemas tributario y previsional, aunque pidió preservar el gasto social “crítico para consolidar la reducción de la pobreza”.
Tipo de cambio, cepo y retorno a los mercados
El Fondo dedicó un capítulo central al frente cambiario. Según el organismo:
- el Banco Central debe sostener su programa de compras de divisas,
- avanzar hacia una mayor flexibilidad del tipo de cambio,
- y reconstruir “de manera decisiva” los colchones externos.
El objetivo final es que Argentina pueda recuperar acceso duradero a los mercados internacionales, condición clave para refinanciar vencimientos en moneda extranjera y reducir gradualmente la dependencia del propio FMI.
Desregulación e inversiones extranjeras
En línea con el discurso del Gobierno, el FMI elogió el “impresionante progreso” en la desregulación económica y la aprobación de reformas fiscales, comerciales y laborales.
Según el staff técnico, este marco normativo ya se refleja en un aumento de la Inversión Extranjera Directa (IED) planificada.
El organismo pidió continuar con:
- la apertura económica,
- la mejora de la previsibilidad fiscal y regulatoria,
- y la liberación del potencial de sectores estratégicos como agro, energía, minería y economía del conocimiento.
Riesgos y recomendaciones
El FMI advirtió que los riesgos internos y externos siguen siendo “elevados” y recomendó:
- mantener una comunicación clara de las políticas,
- sostener el apoyo social focalizado,
- y garantizar la cohesión política necesaria para avanzar con el programa.
Para el organismo, estos elementos son “críticos” para sostener el respaldo social a las reformas y asegurar la estabilidad macroeconómica.
