Tras varias semanas de tensión cambiaria, el dólar comenzó a mostrar señales de estabilidad y se movió en torno a los $1.500, un nivel que los economistas interpretan como una “zona de equilibrio transitorio”. Sin embargo, consultoras y analistas coinciden en que el segundo semestre será más desafiante: la menor liquidación del agro, la mayor demanda de cobertura y la necesidad del Gobierno de sostener un delicado balance entre tasas, reservas y tipo de cambio podrían volver a presionar al mercado.

Un respiro en el mercado cambiario

En los últimos días, el tipo de cambio oficial cerró cerca de $1.491, mientras que los dólares financieros mostraron variaciones mínimas. Para los especialistas, esta estabilidad refleja una etapa de mayor orden, aunque todavía persisten dudas sobre su sostenibilidad.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) también mostró un ajuste al alza en las proyecciones:

  • Julio: $1.482
  • Agosto: $1.513
  • Septiembre: $1.548
  • Octubre: $1.589
  • Noviembre: $1.621
  • Diciembre 2026: $1.673

Para los próximos 12 meses, la mediana se ubicó en $1.805, mientras que el Top 10 de analistas proyectó $1.621 para diciembre de 2026.

“El dólar encontró una zona de equilibrio”, pero no definitiva

El economista Leo Anzalone (CEPEC) sostuvo que el tipo de cambio “parece haber encontrado una zona de mayor equilibrio después de la corrección de las últimas semanas”, aunque aclaró que es “prematuro hablar de un nivel definitivo”.

Según su análisis, el dólar comenzó a moverse con mayor flexibilidad, respondiendo más a la oferta y demanda que a intervenciones directas.

En la misma línea, Rocío Bisang (GMA Capital) afirmó que el dólar “parecería haber encontrado un nuevo equilibrio en la zona de $1.470-$1.500”, pero consideró “poco probable” que se mantenga allí hasta fin de año.

El segundo semestre: menor oferta de divisas y más demanda de cobertura

Las consultoras coinciden en que el segundo semestre será más exigente. Entre los factores clave:

1. Menor liquidación del agro

La estacionalidad jugará en contra: la cosecha gruesa ya fue liquidada y la oferta de dólares del sector se reducirá.

2. Mayor demanda de cobertura

Los inversores comenzaron a migrar hacia instrumentos dólar linked, anticipando un escenario de mayor volatilidad.

3. Equilibrio entre tasas y tipo de cambio

Anzalone advirtió que el mercado deberá encontrar un nuevo balance entre tasas de interés y dólar. Bisang proyectó un tipo de cambio cercano a $1.670 en diciembre, aún por debajo del techo de la banda cambiaria.

Cómo busca el Gobierno contener la presión cambiaria

El economista Federico Pastrana (C-P) explicó que en junio se intensificaron las presiones por la desaceleración en las compras de divisas del Banco Central y el cierre de la liquidación agrícola.

Para contener la demanda de dólares, el Gobierno recurrió a:

  • Instrumentos dólar linked
  • Contratos de futuros de dólar

Estas herramientas permiten ofrecer cobertura cambiaria y absorber pesos, reduciendo la presión sobre el mercado.

Pastrana advirtió que el nuevo escenario exigirá definir una combinación entre tasas y tipo de cambio:

“Menores niveles de tasa requerirán más suba del tipo de cambio”.

Qué esperan los economistas para los próximos meses

Leo Anzalone (CEPEC)

No ve fundamentos para que el dólar toque el techo de la banda cambiaria, salvo que ocurra:

  • deterioro fiscal,
  • pérdida de reservas,
  • shock externo.

Prevé un ajuste gradual, más alineado con la inflación.

Aldo Abram (Libertad y Progreso)

Afirmó que parte de la suba reciente se explica por el fortalecimiento global del dólar. Espera una depreciación “muy lenta” del peso y descarta atraso cambiario. Sugiere que el Banco Central debe seguir acumulando reservas.

Rocío Bisang (GMA Capital)

El desafío del Gobierno será reforzar su posición de cara a 2027, mediante:

  • más reservas,
  • colocaciones en el mercado,
  • préstamos adicionales para el programa financiero 2026-2027.

Cuanto más margen de maniobra construya, menor será la probabilidad de un escenario de alta volatilidad.

Un equilibrio frágil para la segunda mitad del año

Aunque el mercado cambiario atraviesa una etapa de mayor estabilidad, los analistas coinciden en que el verdadero desafío comenzará en la segunda mitad de 2026. La menor oferta estacional de divisas, la necesidad de seguir acumulando reservas y el equilibrio entre tasas y tipo de cambio serán los factores determinantes para la evolución del dólar.

El respiro llegó, pero la calma podría durar poco.

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