El Banco Central (BCRA) atraviesa su primera desaceleración significativa en el ritmo de acumulación de reservas desde que comenzó el año. Tras encadenar 120 ruedas consecutivas con compras netas por US$ 11.200 millones, impulsadas por la liquidación de la cosecha gruesa, la autoridad monetaria enfrenta ahora un escenario distinto: el campo liquida menos dólares y el mercado cambiario empieza a sentirlo.
En los últimos cinco días, el promedio de compras cayó a US$ 34 millones diarios, el nivel más bajo desde el inicio del programa. La cifra contrasta con los US$ 93 millones que el BCRA venía absorbiendo en promedio desde enero.
La caída coincide con un aumento del dólar oficial, que subió 5% y superó la barrera de los $1.500, alimentando la percepción de que la estacionalidad del agro comienza a retirarse y deja expuesto al mercado a nuevas presiones.
Menos liquidación, más presión cambiaria
El complejo agroexportador liquidó US$ 3.007 millones en junio, una baja del 18% interanual. Entre enero y junio, el acumulado llega a US$ 15.768 millones, por debajo de los US$ 18.303 millones del mismo período de 2025, lo que marca una caída del 14%.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) explicó que la comparación está afectada por dos factores:
- Reducción temporaria de retenciones en 2025, que incentivó ventas y elevó el ingreso de divisas.
- Eliminación de retenciones en septiembre de 2025, que adelantó liquidaciones y deprimió los meses siguientes, arrastrando el efecto hacia 2026.
El resultado: una base de comparación exigente y un mercado que hoy muestra menor dinamismo comercial.
Cuántos dólares quedan por liquidar
Según el análisis del especialista Dante Romano (Universidad Austral), aún restan por ingresar:
- US$ 1.127 millones de trigo
- US$ 3.970 millones de maíz
- US$ 16.200 millones de soja
En el caso de la soja, Romano estima que los productores retendrán una parte equivalente a US$ 5.000 millones, por lo que quedarían US$ 16.000 millones por liquidar hasta fin de año.
El interrogante central es si el productor venderá o no. Para Nehuen López (Grassi S.A.), la decisión dependerá de:
- precios internacionales sin grandes oportunidades,
- un mercado global bien abastecido,
- la incertidumbre tras el conflicto en Ormuz,
- y la incógnita sobre si China retomará compras fuertes de soja estadounidense.
Tipo de cambio: fin de la calma y expectativas hacia noviembre
López señaló que el dólar estuvo “tranquilo” durante el primer semestre, pero que es lógico que repunte tras la estacionalidad del agro. Según el REM, el tipo de cambio podría ubicarse cerca de $1.600 en noviembre, aún por debajo de la banda superior del esquema cambiario, que rondaría los $1.950.
Para los analistas, ese margen permitiría absorber cierta presión sin trasladarla directamente al dólar financiero.
Reservas y FMI: ¿se complica la meta?
El economista Federico Machado advirtió que el Gobierno está cerca de cumplir la meta de US$ 6.500 millones de reservas netas para diciembre, pero enfrenta un obstáculo inmediato: el pago de bonos por US$ 4.200 millones en los próximos días.
Ese desembolso obligará al BCRA a recuperar divisas rápidamente.
Machado señaló:
“Ya estamos viendo un Banco Central mucho menos comprador que el semestre pasado. No será tan fácil per se”.
Sin embargo, destacó que el Tesoro negocia financiamiento con garantía de organismos internacionales, lo que permitiría cumplir la meta sin sobresaltos.
Un segundo semestre con desafíos: menos agro, más volatilidad
El freno en la liquidación del campo abre un período más complejo para el BCRA:
- menor oferta de dólares,
- presión sobre el tipo de cambio,
- necesidad de sostener reservas,
- y un mercado atento a señales de intervención.
El agro seguirá siendo clave, pero la dinámica dependerá de precios internacionales, decisiones de los productores y la capacidad del Gobierno para mantener la estabilidad cambiaria en un contexto de menor estacionalidad.
