Cada 29 de octubre se conmemora éste día. Reconocer un ACV en el momento que ocurre es fundamental para poder acudir de inmediato a un centro médico donde el paciente pueda recibir el tratamiento adecuado a tiempo.
Los accidentes cerebrovasculares suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. Las causas más comunes son una dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol.
El síntoma más común del accidente cerebrovascular es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en: la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida; y debilidad o pérdida de conciencia.
¿QUÉ ES EL ACV?
El ACV o accidente cerebrovascular —también conocido como ataque o derrame cerebral— ocurre cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se rompe o se bloquea por un coágulo de sangre.
PODEMOS PREVENIR UN ACV
El 80% de los ACV podrían prevenirse.
Para evitarlo:
1- Conozca su presión arterial.
2- Conozca si padece arritmias (como la fibrilación auricular)
3- Si fuma, deje de hacerlo.
4- Conozca si su colesterol es normal.
5- Si es diabético, siga las indicaciones de su médico para controlar la diabetes.
6- Haga ejercicio regularmente.
7- Consuma alimentos bajos en sodio y grasas.
EL TRATAMIENTO
A partir de que se produce un ACV, es fundamental acudir a una guardia médica inmediatamente. En el caso de un vaso obstruido, tenemos hasta 3 horas para recibir un tratamiento eficaz (en ciertas condiciones puede ser hasta 4 horas y media).
