La Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre la empresa Fate y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), dejando en suspenso por quince días los despidos anunciados tras el cierre de la planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando. La medida fue dispuesta este miércoles durante una audiencia de mediación convocada por la cartera laboral, conducida por Julio Cordero, y busca abrir un paréntesis de negociación antes de que se concreten las desvinculaciones que afectarían a más de 900 trabajadores.
La compañía había comunicado en la madrugada del mismo día su decisión de cesar la producción y actividad comercial en el país, argumentando cambios en las condiciones de mercado y la imposibilidad de sostener la rentabilidad frente al ingreso masivo de neumáticos importados. El cierre implicaba el pago inmediato de sueldos, indemnizaciones y deudas vigentes, aunque esos desembolsos quedaron también en suspenso tras la intervención oficial.
Un conflicto enmarcado en la reforma laboral y el paro general
El enfrentamiento entre Fate y el gremio del neumático se produce en un contexto político y económico sensible: el Congreso debate esta semana la reforma laboral impulsada por el Gobierno, mientras que la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro general para este jueves 19 de febrero. La situación de Fate se convierte así en un caso testigo que tensiona la discusión sobre el futuro de las relaciones laborales en el país.
El comunicado oficial del Ministerio de Capital Humano establece que, durante el plazo de la conciliación, las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar medidas que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales. Además, recuerda el historial de negociaciones entre la empresa y el sindicato, que incluyó un Procedimiento Preventivo de Crisis en 2024 y un acuerdo parcial en 2025 sobre conceptos salariales y reorganización de turnos, sin que se lograra una solución definitiva.
La reacción sindical y el operativo policial
La tensión escaló en la mañana del miércoles, cuando el secretario general de SUTNA, Alejandro Crespo, ingresó al predio de la fábrica junto a un grupo de trabajadores tras cortar el alambrado perimetral. La Policía Bonaerense intervino y detuvo al dirigente, en un procedimiento que la fiscalía calificó como “turbación de la propiedad”. Crespo denunció que el cierre es “totalmente ilegal” y reclamó la intervención de la CGT, advirtiendo que la situación se agrava en el marco de la reforma laboral: “Se están generando un ataque brutal a la sociedad. Imagínense esto con patronales con más derechos, vamos a terminar en una situación de humillación del movimiento obrero”.
El sindicalista subrayó que los trabajadores llevan 14 meses sin aumentos salariales y que el problema de la empresa responde a factores macroeconómicos vinculados a la apertura de importaciones y al tipo de cambio, más que a la negociación gremial.
La crisis del sector y el impacto de las importaciones
El caso Fate expone la fragilidad de la industria nacional del neumático. Según datos oficiales, el 75% de los neumáticos vendidos en Argentina son importados, y en mayo de 2025 se registró el ingreso récord de 869.525 unidades, en su mayoría de origen asiático. La competencia obligó a las fábricas locales a reducir sus precios entre un 15% y un 40%, lo que erosionó los márgenes de rentabilidad y profundizó la crisis.
En este escenario, SUTNA protagonizó en 2022 una paralización de casi tres meses con bloqueos en las plantas de Fate, Pirelli y Bridgestone, lo que marcó un antecedente de conflictividad en el sector. El cierre de Fate, emblemática en la producción nacional, se convierte ahora en un símbolo que cuestiona el rumbo económico del Gobierno y la viabilidad de la industria frente a la apertura comercial.
