El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de las versiones que señalan un escenario recesivo y aseguró que la Argentina atraviesa un proceso de crecimiento sostenido, respaldado en indicadores oficiales. En una entrevista concedida al canal de streaming Carajo, dentro del ciclo Las tres anclas, el funcionario defendió el nuevo esquema económico y presionó a las empresas a adaptarse a un modelo competitivo “sin privilegios”.

Caputo sostuvo que la narrativa de crisis responde más a una construcción mediática que a la realidad de los números. “Se hace cherry picking y se toma la parte por el todo”, afirmó, al cuestionar que se destaquen sectores puntuales en caída para generalizar una recesión. Según datos del INDEC, 12 de los 16 sectores económicos mostraron crecimiento, lo que —a su criterio— contradice la idea de una “megarrecesión”.

Críticas al periodismo económico

El ministro fue especialmente duro con el rol de algunos medios especializados, a los que acusó de exagerar la situación y afectar las expectativas sociales. “Cuando querés instalar depresión en un contexto de récord de actividad, la gente deja de creerte”, señaló. Para Caputo, la insistencia en un relato de crisis no solo distorsiona la percepción pública, sino que también condiciona el clima de inversión.

“Los datos son la realidad”

Caputo insistió en que el análisis económico debe basarse en evidencia y no en sensaciones. “Las encuestas hablan de percepción, pero la realidad son los datos”, remarcó. Según el ministro, los indicadores actuales reflejan niveles récord de actividad, consumo y exportaciones. En ese sentido, vinculó el debate con lo ocurrido entre julio y septiembre del año pasado, cuando —según dijo— también se instaló una narrativa negativa que no se reflejó ni en los resultados económicos ni en los comicios de octubre.

Un modelo más competitivo

El funcionario reconoció que la recuperación no se percibe de manera uniforme. “La economía no es igual para todos”, explicó, y admitió que algunas personas ya sienten la mejora mientras que otras tardarán más en hacerlo. Atribuyó esa diferencia al cambio de modelo: de un esquema “proteccionista y proempresario” a uno más “competitivo”. En ese proceso, algunas firmas se adaptan y crecen, mientras que otras —acostumbradas a un mercado cerrado— enfrentan dificultades. “Si no me dejan cazar en el zoológico, no juego más”, ironizó sobre la actitud de ciertos empresarios.

Transformación en el consumo y crédito

Caputo también destacó cambios en los hábitos de consumo. En un contexto de menor inflación, los argentinos pasan de gastar en bienes cotidianos a financiar compras de mayor valor, como electrodomésticos, autos o viviendas. La baja de tasas y la estabilidad macroeconómica, agregó, permiten una mayor oferta de crédito, lo que favorece tanto el consumo como la inversión.

Reconocimiento de indicadores adversos

El ministro admitió que no todos los datos son positivos: el desempleo subió un punto y la inflación mostró un repunte reciente. Sin embargo, consideró que estos movimientos forman parte de la transición hacia el nuevo esquema económico y no invalidan la tendencia general. “No negamos los datos que no nos favorecen, pero cuando mirás el conjunto, hablar de depresión es falso”, sostuvo.

Apoyo político y críticas a la oposición

Caputo resaltó el respaldo de gobernadores, incluso opositores, al rumbo económico, lo que consideró clave para sostener la estabilidad y atraer inversiones de largo plazo. En contraste, fue más duro con otros sectores de la dirigencia, a los que acusó de querer que al país le vaya mal para recuperar poder político. “Es raro querer que al otro le vaya peor cuando al país le está yendo mejor”, planteó, calificando esa lógica como parte de la “vieja política”.

Reforma laboral y baja de impuestos

Finalmente, el ministro subrayó las medidas impulsadas por el Gobierno para facilitar la transición económica. Entre ellas, la reforma laboral que busca incentivar la contratación formal mediante la reducción de cargas patronales y la eliminación de la “industria del juicio”. Además, reiteró el objetivo de consolidar el superávit fiscal para avanzar en una reducción de impuestos, en particular Ingresos Brutos, al que calificó como uno de los tributos más distorsivos.

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